La empresa Astrobotic, reconocida por su desarrollo de vehículos espaciales, logró un hito significativo al probar un innovador motor de cohete que podría impulsar sus naves. El 23 de abril, la compañía con sede en Pittsburgh informó sobre la finalización de una serie de pruebas del motor Chakram, un motor de detonación rotativa, en el Centro Espacial Marshall de la NASA.

Durante estas pruebas, se activaron dos prototipos del motor, sumando un tiempo de funcionamiento de 470 segundos, que incluyó una quema continua de 300 segundos. Astrobotic destacó que los ensayos fueron exitosos y no se observó ningún daño en los motores tras las pruebas. Estos motores generaron más de 4,000 libras-fuerza de empuje.

El motor de detonación rotativa (RDRE) representa una tecnología avanzada en la propulsión, donde una onda de detonación circula dentro del motor a velocidades supersónicas. Esta tecnología promete un rendimiento superior en comparación con los motores convencionales, ofreciendo una mejor relación de impulso específico y de empuje a peso, aunque su control puede resultar complicado.

A pesar de que se han realizado numerosos experimentos con la tecnología RDRE para vuelos espaciales y sistemas hipersónicos, la experiencia en vuelo sigue siendo escasa. Astrobotic afirmó que el nivel de empuje del Chakram se encuentra entre los más altos de los RDRE probados hasta la fecha, y la quema de 300 segundos representa el récord para este tipo de motor.

La compañía expresó su satisfacción con los resultados obtenidos. “Con cualquier tecnología de vanguardia como un RDRE, al pasar del diseño a las pruebas, siempre existe la preocupación por factores desconocidos que podrían ser críticos para el rendimiento, pero el motor funcionó incluso mejor de lo esperado”, declaró Bryant Avalos, investigador principal del programa Chakram en Astrobotic.

El desarrollo del Chakram contó con el apoyo de dos premios de Investigación de Innovación para Pequeñas Empresas (SBIR) de la NASA y un Acuerdo de Acto Espacial con el Centro Marshall de la NASA. Astrobotic utilizó estos contratos para investigar tecnologías de fabricación aditiva que podrían ser útiles en la producción de motores como este.

“Este logro fue posible gracias a un pequeño grupo que trabajó con un presupuesto modesto. Ver el motor funcionar sin fallos en su primer intento es un testimonio de su habilidad, ingenio y tenacidad”, comentó Travis Vazansky, gerente del programa RDRE de Astrobotic.

La compañía tiene planes de utilizar un motor como el Chakram en futuros vehículos, incluyendo versiones de su aterrizador lunar Griffin, que tiene previsto realizar su primer vuelo más adelante este año. Además, Astrobotic busca implementar este motor en una serie de vehículos suborbitales. En diciembre, la empresa anunció que había asegurado $17.5 millones en contratos de la NASA y del ejército para desarrollar tres nuevos vehículos suborbitales reutilizables, basados en diseños adquiridos en 2022 tras la compra de los activos de Masten Space Systems, que se encontraba en quiebra.

La compañía continuará con el desarrollo del Chakram, enfocándose en tecnologías necesarias para las aplicaciones de sus vehículos de aterrizaje y suborbitales, tales como enfriamiento regenerativo y control de empuje, además de reducir el peso del motor. Sin embargo, no se proporcionó una estimación sobre cuándo el Chakram estará listo para aplicaciones de vuelo.