La NASA ha anunciado que el Telescopio Espacial Nancy Grace Roman tiene programado su lanzamiento para principios de septiembre, marcando un hito significativo en su desarrollo.

Durante un evento de prensa realizado el 21 de abril en el Centro de Vuelo Espacial Goddard, los funcionarios de la agencia celebraron la finalización anticipada del telescopio, a pesar de la incertidumbre presupuestaria que enfrenta su programa científico. Este avance se produce tras la culminación de la fase de ensamblaje y pruebas, lo que permitirá el envío del telescopio al Centro Espacial Kennedy para su preparación antes del lanzamiento.

“Acabamos de concluir nuestra prueba de rendimiento integral que se lleva a cabo después de las pruebas ambientales, y todo salió realmente bien”, comentó Jackie Townsend, subdirectora del proyecto Roman, en una entrevista. Se espera que, tras los últimos ajustes, la nave esté lista para ser enviada a mediados de junio.

El telescopio Roman, considerado la máxima prioridad del informe decenal de astrofísica de 2010, cuenta con un espejo primario de 2.4 metros y un amplio campo de visión. Además, incluye un dispositivo de imagen y un coronógrafo, que permite bloquear la luz de estrellas individuales para obtener imágenes directas de los planetas que orbitan a su alrededor. Los astrónomos planean utilizar el telescopio para realizar extensas encuestas del universo, abordando cuestiones científicas que van desde los exoplanetas hasta la cosmología.

“Las observaciones actuales sugieren que nuestro modelo estándar del universo es incorrecto. Roman podrá confirmar estas hipótesis y guiarnos hacia una mejor comprensión de la realidad”, afirmó Julie McEnery, científica principal del proyecto. “Realizaremos un censo revolucionario de planetas alrededor de otras estrellas en nuestra galaxia y llevaremos a cabo encuestas ambiciosas que impactarán todos los ámbitos de la astronomía”.

A pesar de las promesas científicas del telescopio, su desarrollo ha sido notable por evitar los sobrecostos y retrasos que han afectado a otras misiones científicas. El lanzamiento de la misión, que se llevará a cabo en un cohete Falcon Heavy de SpaceX, se anticipa ocho meses antes de la fecha de disponibilidad formal, que era en mayo de 2027. Además, el costo total del proyecto se ha mantenido dentro del presupuesto de 4.3 mil millones de dólares.

“El desarrollo acelerado de Roman es una verdadera historia de éxito que demuestra lo que podemos lograr cuando la inversión pública, la experiencia institucional y la empresa privada se unen para enfrentar misiones casi imposibles que cambian el mundo”, expresó Jared Isaacman, administrador de la NASA, durante el evento.

Los responsables del proyecto indicaron que varios factores contribuyeron a la finalización anticipada del telescopio. Uno de ellos fue la incorporación de consideraciones programáticas en las evaluaciones técnicas de riesgo durante el desarrollo de la misión. “En Roman, hemos añadido la programación a esa ecuación de equilibrio, de modo que todos, desde el gerente del proyecto hasta los técnicos en el suelo, comprenden cómo el costo, el cronograma y los aspectos técnicos deben integrarse”, comentó Townsend.

Otro factor clave fue el establecimiento de un límite de costos desde las primeras etapas del desarrollo, junto con un financiamiento “anticipado” para evitar problemas de flujo de caja. “Esa combinación de un límite de costos y financiamiento anticipado permite tomar decisiones inteligentes a lo largo de todo el ciclo de vida del proyecto”, agregó.

Shawn Domagal-Goldman, director de la división de astrofísica de la NASA, también destacó la importancia del equipo del proyecto. “El poder de un buen equipo para superar desafíos es enorme”, declaró en una entrevista.

La NASA espera que el desarrollo de Roman sirva como modelo para futuras misiones, incluyendo el Observatorio de Mundos Habitables, un gran telescopio espacial recomendado por el informe decenal de astrofísica más reciente en 2021. “Cuando hacemos las cosas bien y logramos historias de éxito como la de Nancy Grace Roman, aprendamos de la magia que creó ese resultado y tratemos de aplicarla a otros programas”, afirmó Isaacman.

Sin embargo, el éxito de Roman se da en un contexto de preocupaciones sobre el portafolio científico general de la agencia. La propuesta presupuestaria de la NASA para el año fiscal 2027 busca reducir el financiamiento para ciencia en un 47% respecto a los niveles de 2026, lo que implicaría la cancelación de más de 50 misiones científicas en desarrollo o en operaciones extendidas, incluyendo alrededor de una docena en astrofísica.

Isaacman, quien comenzará a defender la propuesta presupuestaria ante el Congreso el 22 de abril en una audiencia del Comité de Ciencia de la Cámara, se mostró comprometido con la realización de misiones de clase insignia a pesar del presupuesto propuesto. “Nancy Grace Roman no será la última misión insignia para nosotros”, aseguró. “Espero que haya muchas misiones insignia en el futuro”.

Las amenazas de cancelación no son nuevas. La administración Trump propuso en tres presupuestos consecutivos cancelar a Roman, conocido anteriormente como el Telescopio de Encuesta Infrarroja de Campo Amplio. En cada ocasión, el Congreso rechazó la propuesta y mantuvo la financiación de la misión.

“En este momento, todos están trabajando en el proyecto de ley de apropiaciones que fue firmado por el Presidente y que, para astrofísica, nos proporciona los fondos necesarios para llevar a Roman a la plataforma de lanzamiento” y continuar con otros proyectos, comentó Domagal-Goldman en una entrevista. Su consejo para quienes trabajan en misiones de astrofísica, incluidas aquellas amenazadas de cancelación, es claro: “Les digo que mantengan la cabeza baja y se concentren en ejecutar el presupuesto que el Presidente firmó”.