La startup china Spark Space logró asegurar varios rondas de financiamiento para desarrollar lo que promete ser el cohete de bombeo eléctrico más grande del mundo, tras realizar pruebas exitosas de su motor. Fundada en 2024 y con sede en Hefei, Spark Space está trabajando en el cohete Jinhua-1, también conocido como Evolution-1, que utilizará el motor de bombeo eléctrico Lieyan-2, con el objetivo de realizar su primer vuelo en 2027.

Detalles del cohete Jinhua-1 y su motor

El Jinhua-1 es un cohete desechable de dos etapas, que mide 27.5 metros de longitud y tiene un diámetro de 2.25 metros. La primera etapa estará impulsada por nueve motores Lieyan-2, mientras que la segunda etapa contará con una variante optimizada para vacío, brindando un empuje total de 90 toneladas al despegar. Este cohete tiene una capacidad de carga de 1,500 kilogramos a la órbita terrestre baja (LEO) y 1,000 kilogramos a la órbita sincrónica con el sol (SSO), superando la capacidad del cohete Electron de Rocket Lab, que transporta alrededor de 300 kilogramos a LEO.

Financiamiento y avances tecnológicos

El 1 de junio, Spark Space anunció una ronda de financiamiento Pre-A de casi 100 millones de yuanes (aproximadamente $14.8 millones), liderada por Yunze Capital y Orbital Chenguang, una firma de computación espacial. Posteriormente, el 18 de junio, la empresa obtuvo decenas de millones de yuanes de Cathay Capital en una ronda de financiamiento Pre-A+. En el último año, Spark Space también recaudó fondos en rondas de ángeles, respaldada por capital privado y vinculado al gobierno de Hefei.

Pruebas de motores y objetivos futuros

A principios de marzo, la empresa llevó a cabo las primeras pruebas exitosas de encendido del motor de cohete Lieyan-2, utilizando queroseno y oxígeno líquido, lo que validó su diseño y comportamiento bajo diferentes condiciones. Aunque no se reveló la duración exacta de las pruebas de fuego, la compañía compartió un clip de 20 segundos de estas pruebas. Los próximos pasos incluyen pruebas de confiabilidad del motor y del sistema de propulsión de la primera etapa, así como el ensamblaje y pruebas del cohete completo.

La estrategia de Spark Space sigue el camino marcado por el cohete ligero de bombeo eléctrico Electron de Rocket Lab, que es el único cohete de este tipo que ha alcanzado la órbita hasta la fecha. Mientras que los motores Rutherford de Electron generan alrededor de 2.4 toneladas de empuje a nivel del mar, Spark Space afirma que el Lieyan-2 puede producir 10 toneladas de empuje por motor. Este enfoque de bombeo eléctrico simplifica el diseño del motor, eliminando la necesidad de turbopumps y generadores de gas, aunque presenta desventajas en términos de impulso específico y requerimientos de masa de batería.