Dos startups de Estados Unidos avanzan con una prueba para llevar detección de amenazas electrónicas a naves espaciales maniobrables. Portal Space Systems, con base en Seattle, trabaja con Rebel Space, de Long Beach, para sumar monitoreo del espectro radioeléctrico a sus vehículos y extender al espacio una capacidad que hoy se usa desde tierra.

Monitoreo RF a bordo para detectar interferencias

Las empresas analizan varias opciones para que las naves de Portal puedan detectar y caracterizar interferencias, bloqueos y otras amenazas electrónicas en su entorno inmediato. Una alternativa es volar una carga útil dedicada de Rebel. La otra, integrar esa tecnología como una función estándar del vehículo, de modo que mantenga conciencia del entorno de radiofrecuencia mientras cumple otras misiones.

El proyecto gana relevancia en un contexto de entorno electromagnético cada vez más congestionado en órbita, donde los enlaces de comunicaciones pueden sufrir interferencias accidentales o ataques deliberados de jamming.

De estaciones terrestres a sensores en órbita

Rebel hoy ofrece inteligencia de espectro desde tierra al conectar hardware y software con antenas operadas por compañías independientes de telepuertos satelitales. Sus sistemas analizan señales de radiofrecuencia para identificar interferencias y jamming, y también pueden ayudar a atribuir o geolocalizar su origen.

La CEO de Rebel, Carrie Marshall, explicó que ahora buscan acercar esa capacidad de sensado y análisis a la propia nave. Eso les daría a los operadores una visión más inmediata de qué afecta un enlace de comunicaciones, sin depender solo de observaciones desde estaciones terrestres. En misiones militares, además, el monitoreo a bordo podría detectar intentos de bloqueo, comandos sospechosos u otra actividad electromagnética inusual.

Una función clave para naves maniobrables

Según Marshall, una de las ideas en discusión es una carga útil de “guerra de espectro” alojada en una nave de Portal, con capacidad no solo de análisis sino también de defensa activa o mitigación frente a eventos que afecten al vehículo.

El CEO de Portal, Jeff Thornburg, dijo que la empresa apunta a una capacidad “integrada” para entender el entorno de guerra electrónica alrededor de la nave. Ese enfoque encaja con los vehículos de Portal, diseñados para maniobrar más que los satélites tradicionales. Si una nave se mueve hacia otra o entra en otra región orbital, puede necesitar conocer el entorno local de radiofrecuencia sin esperar datos desde tierra.

Esa información también podría reforzar la conciencia situacional espacial, al sumar actividad electromagnética a los sistemas ópticos y otros métodos de seguimiento en órbita.

Pruebas en tierra y próximos lanzamientos

Las compañías prevén empezar la integración en tierra. El siguiente paso será combinar el hardware y software de Rebel con el sistema de Portal y probarlo en un esquema hardware-in-the-loop antes del primer lanzamiento, que no ocurriría antes de 2027.

Portal ya lanzó su primer hardware en marzo de 2026 en la misión Transporter-16 de SpaceX, con una carga de demostración tecnológica para validar computadora de vuelo, aviónica y software. Su próximo hito será el debut de Starburst, una nave maniobrable de unos 300 kilogramos, previsto para octubre de 2026 en la misión Bandwagon-5 de SpaceX hacia una órbita de inclinación media.

Ese vuelo buscará validar el diseño de Starburst y llevará cámaras para operaciones de encuentro y proximidad provistas por TRL11, una carga de tecnología magnética superconductora de Zenno Astronautics y el primer despliegue orbital de Space Armor, el sistema liviano de baldosas compuestas de Atomic-6 para proteger naves de micrometeoritos y basura espacial.