Como continuación del incidente informado por Oldelval, el grupo internacional de ransomware The Gentlemen incluyó a la compañía argentina en un listado de víctimas publicado en su sitio de filtraciones. La aparición aporta una posible atribución al ataque, aunque por ahora se trata de una reivindicación de los propios ciberdelincuentes y no de una confirmación oficial independiente.

La reivindicación del ataque

El registro fue difundido originalmente el 23 de julio por una cuenta especializada en actividad de la dark web y volvió a circular este 3 de agosto. La publicación muestra a Oldelval junto con otras organizaciones y una cuenta regresiva vinculada a la posible divulgación de información presuntamente sustraída.

The Gentlemen opera bajo el modelo Ransomware as a Service: administra la infraestructura maliciosa y permite que afiliados ejecuten los ataques a cambio de una parte del rescate. El grupo surgió a mediados de 2025 y escaló rápidamente durante 2026, con un esquema que ofrece hasta el 90% de los pagos a sus operadores.

Pocos días antes, la misma organización se había atribuido un ataque contra Ecopetrol. La petrolera colombiana confirmó el acceso no autorizado a entornos digitales y la descarga de información asociada a unas 3.300 cuentas, aunque logró impedir el cifrado masivo y mantuvo sus operaciones.

Oldelval mantuvo el transporte de crudo

Oldelval había informado a la Comisión Nacional de Valores que el incidente afectó sistemas administrativos, pero aseguró que fue controlado, que los servicios fueron restaurados y que el transporte de petróleo no sufrió interrupciones.

La empresa opera la principal red midstream de la Cuenca Neuquina y transporta cerca del 75% del crudo producido en Vaca Muerta. Tras completar el Proyecto Duplicar, elevó su capacidad desde 225.000 hasta aproximadamente 541.000 barriles diarios entre Allen y Puerto Rosales.

Centro de monitoreo de infraestructura energética. El ataque no afectó la operación de los oleoductos, pero expuso los riesgos sobre los sistemas digitales y de control. Imagen ilustrativa.
Centro de monitoreo de infraestructura energética. El ataque no afectó la operación de los oleoductos, pero expuso los riesgos sobre los sistemas digitales y de control. Imagen ilustrativa.


El riesgo ahora está en los datos

La falta de impacto operativo no elimina la amenaza. Los grupos de ransomware suelen extraer información antes de cifrar los sistemas y utilizan su posible publicación como mecanismo de extorsión. Contratos, credenciales, documentación técnica o datos de clientes podrían generar daños comerciales y nuevas vulnerabilidades aun cuando los oleoductos continúen funcionando.

Hasta el momento, Oldelval no informó públicamente si recibió una exigencia económica, si hubo pago de rescate ni qué volumen de información pudo haber sido comprometido.

Una alerta para la infraestructura energética

El caso refuerza una tendencia regional: las compañías de petróleo, gas y transporte energético se convirtieron en objetivos de organizaciones criminales internacionales. Los ataques contra Ecopetrol y Oldelval en pocas semanas muestran un patrón que trasciende las fronteras nacionales.

Oldelval es una pieza crítica para evacuar la producción creciente de Vaca Muerta. Una intrusión que alcanzara sistemas operativos o de control industrial tendría consecuencias muy superiores a un incidente administrativo.

La reivindicación de The Gentlemen eleva así el nivel de alerta y vuelve a poner en discusión la inversión, los protocolos y la regulación de ciberseguridad para la infraestructura energética argentina.