Aluar continúa ampliando su estrategia energética con la construcción de un nuevo parque solar fotovoltaico en la localidad de Abasto, provincia de Buenos Aires. El proyecto tendrá una potencia instalada de 30 MW y se suma al plan de la compañía para diversificar su matriz de abastecimiento eléctrico mediante fuentes renovables.
La iniciativa forma parte de una política de largo plazo orientada a fortalecer la seguridad energética de sus operaciones industriales, reducir emisiones y acompañar el crecimiento de la demanda eléctrica con generación limpia. En un contexto donde la industria requiere cada vez más previsibilidad, eficiencia y competitividad, la incorporación de energía solar aparece como una herramienta clave para mejorar el perfil energético de la empresa.
Un parque solar de 55 hectáreas
El nuevo parque solar se desarrollará sobre un predio de aproximadamente 55 hectáreas y contará con la instalación de 44.550 módulos fotovoltaicos. Una vez finalizada la obra, la planta tendrá capacidad para generar más de 55.200 MWh anuales de energía renovable.
Según las estimaciones de la compañía, ese volumen de generación será equivalente al consumo eléctrico anual de más de 20.400 hogares. De esta manera, el proyecto no solo refuerza el abastecimiento energético de Aluar, sino que también suma nueva capacidad renovable al sistema eléctrico argentino.
La construcción ya se encuentra en marcha y la finalización está prevista para diciembre de este año. El avance del proyecto representa un nuevo paso en la expansión de la infraestructura renovable privada en el país, especialmente en una provincia con alta demanda energética y fuerte presencia industrial.

Conexión al SADI
La planta estará conectada al Sistema Argentino de Interconexión (SADI), lo que permitirá inyectar energía renovable a la red nacional. Esta conexión es un punto central del proyecto, ya que integra la generación solar al sistema eléctrico argentino y permite aprovechar la producción en función de las necesidades de la red.
La incorporación de nueva generación renovable distribuida en distintos puntos del país contribuye a diversificar la oferta eléctrica y reducir la dependencia de fuentes térmicas en determinados momentos del año. En ese sentido, el parque solar de Abasto se incorpora a una tendencia creciente: empresas industriales que avanzan en proyectos propios de generación para mejorar su competitividad y reducir su huella ambiental.
Menos emisiones y más eficiencia energética
Aluar estima que la producción del parque permitirá evitar la emisión de más de 11.000 toneladas de dióxido de carbono por año. El dato ubica al proyecto dentro de los objetivos de descarbonización que atraviesan tanto al sector energético como al industrial.
Para una compañía electrointensiva, la energía no es un insumo más: es una condición estructural de operación. Por eso, la diversificación de fuentes cobra una relevancia estratégica. Incorporar generación renovable permite mejorar el perfil ambiental de la producción, reducir exposición a variaciones del mercado eléctrico y avanzar hacia esquemas de abastecimiento más estables.
Una estrategia renovable más amplia
El parque solar de Abasto no es una iniciativa aislada. Se suma a otros desarrollos estratégicos de Aluar, entre ellos el Parque Eólico Aluar, que completará su quinta etapa de expansión este año. Ese proyecto ya se convirtió en una de las principales apuestas renovables de la compañía y forma parte de un proceso sostenido de inversión en infraestructura energética.
Además, Aluar evalúa nuevas inversiones en generación renovable y sistemas de almacenamiento energético en distintas regiones del país. La combinación entre energía eólica, solar y almacenamiento aparece como una línea de desarrollo cada vez más relevante para mejorar la gestión de la oferta eléctrica y acompañar la demanda industrial.
Con el nuevo parque solar en Abasto, la empresa refuerza su posicionamiento en el mercado energético renovable y avanza en una estrategia que combina competitividad industrial, reducción de emisiones y mayor autonomía energética. En un país con abundantes recursos solares y eólicos, este tipo de proyectos muestra cómo la industria puede integrar la transición energética a su propia estructura productiva.









