La empresa argentina Dosbio anunció una inversión de 200 millones de dólares para la producción de BioGNL en la provincia de Entre Ríos. Este proyecto, que lleva por nombre ‘Ñande Zukufunt’, tiene como objetivo transformar residuos agroindustriales en biometano líquido, marcando un paso significativo hacia la sostenibilidad energética en la región.

La iniciativa cuenta con el respaldo del gobierno alemán, a través de la agencia Euler Hermes, y contempla la construcción de dos plantas industriales en las localidades de Crespo y Villaguay. Estas instalaciones están diseñadas para reemplazar las importaciones de combustibles fósiles en sectores como el transporte y la industria, contribuyendo así a la transición energética del país.

Durante la presentación del proyecto en Crespo, el embajador alemán en Argentina, Dieter Lamlé, expresó el interés de Alemania en el desarrollo de energías renovables, subrayando la importancia de este proyecto. Lamlé también vinculó el clima de inversión con el próximo acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, que promete ofrecer un marco legal propicio para atraer inversiones extranjeras.

Por su parte, Dörthe Arend, representante de Euler Hermes, explicó que el financiamiento se estructurará mediante un esquema de aseguración que apoyará la importación de bienes de capital, incluyendo maquinaria y servicios necesarios para el desarrollo del proyecto. “Todo lo que Alemania está exportando lo podemos apoyar con financiación”, afirmó Arend, destacando la prioridad que tiene el sector de energía verde para su país.

El gerente de Dosbio, Juan Khouri, detalló que, tras una etapa piloto en un biodigestor municipal, la empresa se prepara para escalar a la producción industrial. “Hemos obtenido el primer paso para el financiamiento de 190 millones de euros desde el gobierno federal de Alemania; ahora debemos trabajar para ingresar al RIGI antes de julio”, adelantó Khouri. Su meta es finalizar los estudios técnicos de la etapa de preinversión hacia finales de este año.

Los biodigestores que se implementarán en las nuevas plantas permitirán procesar grandes volúmenes de biomasa mediante un proceso de fermentación anaeróbica. El BioGNL producido se destinará a reemplazar el diésel en el transporte pesado, un sector que actualmente enfrenta altos costos operativos debido a la dependencia de combustibles importados.

El modelo de negocio de Dosbio también se enfoca en crear un circuito de abastecimiento eficiente, con el interés de empresas como Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) y Gasener, que ya firmaron cartas de intención para la compra del BioGNL. Para ello, se han establecido alianzas con productores locales que proveerán la materia prima necesaria, transformando los desechos en recursos valiosos.

Khouri enfatizó que para Dosbio, “el guano y los desechos no son residuos, sino la materia prima para generar energía”. Este enfoque no solo busca la generación de energía, sino también la participación de los productores en la rentabilidad de los negocios derivados de la comercialización del BioGNL.

Desde el punto de vista técnico, Khouri destacó que este desarrollo se diferencia de otros proyectos de biogás en el país, que generalmente se limitan a la generación eléctrica. “Existen varios proyectos de BioGNL a partir de guano en Alemania, pero en Sudamérica solo hay uno en Chile”, subrayó, resaltando la innovación que representa esta propuesta para la región.

El proyecto técnico tiene como objetivo alcanzar una producción de 300.000 m³ diarios de biometano en un plazo de ocho años. La capacidad de generación de bioenergía en Entre Ríos es tan significativa que se equipara, en términos de volumen de gas, a yacimientos convencionales como el de Manantiales Behr en Chubut.

El municipio de Crespo ha jugado un papel clave como nexo entre el sector privado y la cooperación internacional. El intendente Marcelo Cerutti se ha definido como “gestor de una oportunidad para brindar a los productores la posibilidad de generar trabajo genuino en la provincia”. Cerutti también subrayó que la planta no solo abordará problemas ambientales relacionados con los frigoríficos, sino que posicionará a Crespo como un referente en innovación productiva.

La puesta en marcha de la planta piloto municipal está programada para finales de mayo, y servirá como un modelo tecnológico para la futura producción industrial. “Hemos acordado asumir los costos para demostrar a escala piloto lo que pretendemos realizar en una escala mayor”, concluyó Khouri.

Con la integración de tecnología alemana, el aprovechamiento de la biomasa local y el compromiso de comercializadoras de hidrocarburos, este proyecto se perfila como un eje fundamental en la transición energética de Argentina. La iniciativa no solo busca descarbonizar la matriz industrial de Entre Ríos, sino también optimizar los costos logísticos y operativos de la cadena agroindustrial, transformando un pasivo ambiental en un activo estratégico para el mercado energético.

Además, Dosbio avanza en la construcción de una planta piloto en Alemania a través de su filial Dosbio GmbH, lo que refuerza su presencia en el mercado europeo de energías renovables. Desde su sede en Hamburgo, la empresa argentina gestiona la comercialización de sus desarrollos tecnológicos y capitaliza una patente internacional para su sistema de biofertilizantes, lo que diversifica sus fuentes de ingresos y fortalece la viabilidad financiera de sus proyectos.