Varios estados de EE.UU. están impulsando iniciativas para investigar si los pozos de petróleo y gas abandonados pueden transformarse en sitios de energía geotérmica. La conversión de estos pozos huérfanos podría reducir las emisiones de metano, disminuir los costos de abandono y generar nuevas oportunidades económicas en regiones productoras de energía.

Potencial de Conversión de Pozos Abandonados

A medida que Estados Unidos explora su vasto potencial geotérmico, los investigadores analizan la posibilidad de utilizar pozos petroleros desactivados para producir energía limpia. Un creciente número de estudios respaldan esta idea y muchos científicos son optimistas sobre esta conversión.

Cómo Funciona la Energía Geotérmica

La energía geotérmica se genera al perforar en los bolsillos de calor subterráneo en la corteza terrestre. El núcleo de la Tierra alcanza temperaturas cercanas a los 5,200°C, mientras que las rocas y el agua en la corteza pueden llegar hasta 370°C. Normalmente, los operadores perforan a pocos kilómetros de profundidad para acceder a esta energía térmica, utilizando el calor para accionar turbinas y producir electricidad sin emisiones de carbono.

Desafíos y Oportunidades en la Conversión

La perforación geotérmica mejorada se ha facilitado gracias a técnicas de fracking utilizadas en la extracción de petróleo. Con más de 100.000 pozos abandonados en EE.UU., los legisladores de varios estados están considerando su conversión para la producción de energía geotérmica. Aunque los pozos ya están perforados, la viabilidad de su uso para energía geotérmica aún está en evaluación.

En Oklahoma, se ha discutido un nuevo proyecto de ley que permitiría a las empresas adquirir áreas con pozos abandonados para su reutilización en energía geotérmica o almacenamiento subterráneo. Más de 20.000 pozos han sido identificados en el estado, que podrían tardar 235 años y requerir cientos de millones de dólares para abandonar con métodos convencionales.