Formosa avanza con firmeza en su desarrollo como un centro de energías renovables al captar una inversión privada de 147 millones de dólares para construir seis nuevos parques solares. Este proyecto, impulsado por la empresa Ambiente y Energía, se beneficiará de la infraestructura eléctrica existente en la provincia y tiene como objetivo aumentar la capacidad instalada en 170 MW, lo que impactará positivamente en el empleo local y en la matriz energética de la región.
La provincia ya cuenta con el parque solar de Ingeniero Juárez, que está en funcionamiento, y con un proyecto en Las Lomitas, ambos desarrollados por MSU Green Energy. Los nuevos parques que se sumarán a estos desarrollos serán construidos por Ambiente y Energía, consolidando aún más a Formosa como un actor clave en el sector de las energías limpias.
Según Gastón Tzarovsky, presidente y CEO de Ambiente y Energía, la decisión de invertir en Formosa se fundamentó en un análisis exhaustivo que consideró factores técnicos, institucionales y sociales. "La radiación solar en Formosa hace que estos proyectos sean altamente viables. Además, encontramos una infraestructura de transporte que permite inyectar la energía al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) de manera eficiente", explicó Tzarovsky.
Por su parte, Fernando De Vido, presidente de REFSA (Recursos y Energía Formosa S.A.), enfatizó la relevancia de la infraestructura energética existente como base para el crecimiento de proyectos renovables. "Las inversiones en parques solares son posibles gracias a la infraestructura eléctrica adecuada. Formosa cuenta con una estación transformadora principal de 500/132 kV con 600 MVA de potencia instalada, 12 estaciones transformadoras distribuidas estratégicamente y más de 557,9 km de líneas de alta tensión (132 kV). Sin esta estructura, ningún parque solar podría establecerse en nuestra provincia", subrayó De Vido.
El proyecto se desarrollará en dos etapas. La primera fase contempla una capacidad de 80 MW con una inversión de 64,5 millones de dólares, distribuida en las localidades de Pirané (25 MW), Laguna Blanca (30 MW) e Ibarreta (25 MW). La segunda fase añadirá otros 90 MW mediante una inversión similar, con proyectos en Clorinda (50 MW), Formosa Capital (15 MW) y General Güemes (25 MW).
La ubicación de los parques se eligió siguiendo criterios técnicos relacionados con la red de transporte eléctrico, especialmente la línea de 132 kV que atraviesa la Ruta Nacional 81 hacia el oeste, facilitando la inyección de energía en áreas de alta demanda, particularmente durante los picos de consumo en verano.
Además, la empresa planea participar en la licitación nacional AlmaSADI, impulsada por CAMMESA, el próximo 8 de mayo, con el fin de incorporar sistemas de almacenamiento en baterías. Estas soluciones permitirán gestionar la energía generada, almacenándola en momentos de baja demanda y liberándola durante los picos de consumo.
Tzarovsky también destacó el apoyo del Gobierno provincial en el desarrollo del proyecto. "Desde el primer día recibimos acompañamiento. Nos reunimos con Fernando De Vido y con el ministro de Economía, Jorge Ibáñez, para evaluar la infraestructura. Esta sinergia genera la confianza necesaria para invertir capitales de esta magnitud", afirmó.
El análisis de Ambiente y Energía también tomó en cuenta variables sociales y de largo plazo. Según Tzarovsky, factores como la estabilidad social, los niveles educativos y la seguridad fueron considerados fundamentales para inversiones con una vida útil estimada de hasta 30 años. "La estabilidad del entorno social formoseño fue un factor determinante", agregó.
En términos de impacto, se estima que el 65% de la inversión se destinará a equipamiento, como paneles e inversores, mientras que el 35% restante se asignará a obras civiles y montaje. Solo en el proyecto de Pirané se prevé la contratación de 280 trabajadores en los momentos de mayor actividad, generando un efecto multiplicador que podría alcanzar hasta 500 empleos indirectos. La empresa anticipó que el 90% de la mano de obra será local y que se implementarán programas de capacitación técnica para desarrollar habilidades regionales relacionadas con el mantenimiento de los parques y nuevas instalaciones.
De esta manera, Formosa no solo busca aumentar su capacidad de generación eléctrica, sino también fortalecer una base productiva vinculada a la transición energética.










