La situación del acuerdo de Nvidia para exportar sus chips H200 a China se ha complicado, especialmente tras la reciente cumbre entre Trump y Xi. Aunque Washington había dado su visto bueno, Beijing ha decidido bloquear la entrega.

Acuerdo de chips Nvidia en suspenso

Desde que se autorizó la venta de los chips H200 en diciembre de 2025, no se ha enviado ninguna unidad a China. A pesar de que 10 empresas chinas, incluyendo gigantes como Alibaba y Tencent, cuentan con licencias de exportación de EE. UU. para recibir hasta 75,000 unidades cada una, los chips no están en movimiento debido a las restricciones impuestas por el gobierno chino.

El trasfondo del estancamiento

Las normativas estadounidenses exigen que todos los chips H200 vendidos a clientes chinos se utilicen exclusivamente en China. Sin embargo, Beijing ha instruido a sus empresas tecnológicas a limitar el uso de estos chips a operaciones en el extranjero y a priorizar la fabricación nacional. Esta contradicción ha llevado a un bloqueo que impide el uso de los chips en el país, lo que complica aún más la situación.

Impacto en la industria de la inteligencia artificial

La caída de los ingresos de Nvidia en China ha sido notable, con una reducción a aproximadamente 5% en los últimos trimestres, en comparación con más del 20% antes de que se endurecieran los controles de exportación. Este cambio ha llevado a que las plataformas de inteligencia artificial chinas se vean obligadas a construir sobre la infraestructura de Huawei, cambiando el enfoque del hardware hacia soluciones locales.

Perspectivas futuras

La situación actual sugiere que el acuerdo de los chips H200, aunque aprobado y licenciado, permanece congelado. La estrategia de Beijing de impulsar su propia industria de semiconductores podría ser una apuesta a largo plazo, mientras que Nvidia se enfrenta a un futuro incierto en el mercado chino.