Halliburton y Pampa Energía anunciaron una alianza estratégica para desarrollar un programa multi-anual de transformación digital en las operaciones no convencionales de Vaca Muerta. El acuerdo apunta a incorporar flujos de trabajo habilitados por inteligencia artificial, modelado avanzado de reservorios y herramientas de automatización para acompañar el crecimiento de la producción shale de la compañía argentina.
La iniciativa será liderada por Halliburton a través de Landmark, su división especializada en soluciones digitales para el upstream. El objetivo es integrar datos confiables, modelos científicos y herramientas de inteligencia artificial industrial en los procesos diarios de subsuelo y operaciones.
Para Pampa Energía, el acuerdo llega en un momento clave. La compañía viene acelerando su desarrollo en Vaca Muerta, especialmente en el bloque Rincón de Aranda, que se consolidó como su principal motor de crecimiento en shale oil.
Inteligencia artificial aplicada a la operación
El programa contempla el uso de modelado de reservorios de alta resolución, optimización logística, gestión de eficiencia energética, automatización de flujos de trabajo y gobernanza de datos. Estas herramientas buscan mejorar la velocidad y calidad de la toma de decisiones, tanto en los equipos técnicos como en las áreas operativas.
Según Halliburton, la colaboración está orientada a transformar la forma en que se ejecutan las decisiones de campo. Tony Antoun, vicepresidente senior de Landmark, sostuvo que el objetivo es “convertir información en resultados” mediante la conexión entre datos confiables, ciencia probada e inteligencia artificial aplicada a los flujos de trabajo que utilizan los equipos.
En un desarrollo no convencional, donde la eficiencia de perforación, completación, logística y evacuación es determinante, la digitalización puede tener un impacto directo sobre los tiempos de ciclo y la productividad de los activos.

El crecimiento de Pampa en Rincón de Aranda
La alianza también se enmarca en el fuerte crecimiento de Pampa Energía en Vaca Muerta. En Rincón de Aranda, la compañía alcanzó el 100% de participación tras adquirir el porcentaje restante que estaba en manos de TotalEnergies. Desde entonces, el bloque se convirtió en una de las principales apuestas de la empresa en shale oil.
Los datos recientes muestran una expansión acelerada. En el tercer trimestre de 2025, la producción total de petróleo de Pampa llegó a 17,3 mil barriles diarios, con un crecimiento interanual del 220%. Ese salto estuvo asociado al aumento de pozos activos, la construcción de nuevos pads y la puesta en marcha de infraestructura de procesamiento.
La meta de la compañía es alcanzar hasta 45.000 barriles diarios de petróleo hacia 2027. Para lograrlo, Pampa prevé inversiones en infraestructura clave, incluyendo una Central Processing Facility con capacidad acorde a ese nivel de producción y ductos de evacuación para sostener el crecimiento del bloque.
Tecnología para mantener disciplina de capital
La adopción de herramientas digitales avanzadas se vuelve especialmente relevante en una etapa de escalamiento. A medida que crece la cantidad de pozos, fracturas e instalaciones de superficie, también aumenta la necesidad de coordinar datos, tiempos, equipos y decisiones de inversión.
En ese contexto, el uso de inteligencia artificial, modelos de reservorio y automatización permite mejorar la caracterización del subsuelo, optimizar diseños de desarrollo, reducir costos operativos y ordenar la expansión sin perder disciplina de capital.
Un paso más en la maduración de Vaca Muerta
El acuerdo entre Halliburton y Pampa refleja una tendencia creciente en Vaca Muerta: el paso desde una etapa de aprendizaje técnico hacia una fase de desarrollo industrial más intensiva. En ese nuevo escenario, la competitividad no depende solo de perforar más pozos, sino de hacerlo con mayor eficiencia, mejor información y menores tiempos de respuesta.
Para Pampa Energía, la alianza representa un paso lógico en su transición desde un jugador de menor escala hacia uno de los productores privados relevantes de shale oil en la Cuenca Neuquina. Para Vaca Muerta, confirma que la próxima etapa del desarrollo no convencional también se jugará en el terreno de los datos, la automatización y la inteligencia artificial aplicada al campo.









