Blue Sky Uranium comenzó una nueva campaña en Amarillo Grande, su proyecto de uranio y vanadio en Río Negro, para buscar otros sectores mineralizados a partir del conocimiento acumulado en Ivana. El anuncio del 19 de octubre confirma el inicio del trabajo de campo en Bajo de Valcheta, dentro de un programa de doce meses cuya primera fase de seis meses está aprobada y financiada.
Las tareas estarán a cargo de Minera Cielo Azul, subsidiaria de Blue Sky, con financiamiento de Abatare Spain mediante Ivana Minerales S.A. (IMSA).
Cuatro: una primera prueba con perforaciones
Uno de los objetivos es Cuatro, donde se proyectan aproximadamente 500 metros de perforación por circulación reversa. El diseño presentado en agosto contemplaba 23 pozos prioritarios, con unos 21 metros de profundidad promedio, seleccionados mediante la integración de anomalías radiométricas, muestreos y antecedentes geológicos.
La actualización de octubre mantiene esa escala, aunque aclara que los permisos, los accesos y la planificación operativa determinarán cuándo y dónde se perforará. El comienzo de la campaña de campo no significa que esos pozos ya estén en ejecución.
Ivana como banco de prueba
La empresa ensayará detectores pasivos de radón sobre un sector cubierto del depósito Ivana. Comparará la respuesta con la mineralización conocida para evaluar si la técnica ayuda a localizar blancos donde la radiometría superficial pierde efectividad. Su extensión al corredor Ivana dependerá del resultado del piloto.
El plan de agosto delimitó cinco kilómetros prioritarios dentro de un corredor de unos once kilómetros, desde Ivana hacia Ivana Gateway e Ivana Central. Allí prevé integrar radón, isótopos de plomo y geofísica de polarización inducida para orientar futuras perforaciones.
Los antecedentes aportan indicios, aunque muestran una respuesta heterogénea: en Ivana Gateway se reportaron 3,4 metros con 272 partes por millón de U₃O₈ desde 54 metros de profundidad. En una fase posterior, cinco de los seis pozos no devolvieron intervalos significativos de uranio. Estos resultados ayudan a delimitar dónde continuar la búsqueda.
Del depósito conocido al potencial del distrito
Amarillo Grande reúne objetivos distribuidos a lo largo de una franja geológica de unos 145 kilómetros. Ivana, ubicado aproximadamente 25 kilómetros al norte de Valcheta, constituye la referencia más avanzada del proyecto, con recursos minerales estimados y una evaluación económica preliminar actualizada en 2024.

La descripción geológica de la compañía distingue mineralización superficial y otra alojada en sedimentos, vinculada a límites entre ambientes oxidantes y reductores. Esa diversidad explica el interés por combinar técnicas y evaluar sectores que podrían quedar ocultos bajo materiales más recientes.
Desde una lectura exploratoria, la campaña busca comprobar cuánto del conocimiento obtenido en Ivana puede trasladarse a otros sectores. Calibrar un método sobre un depósito conocido permite evaluar su utilidad antes de extenderlo a áreas con menos información.
El valor de esta etapa estará en convertir indicios dispersos en blancos de perforación mejor definidos. Si aparecen nuevos cuerpos mineralizados, todavía será necesario determinar su continuidad, ley y volumen antes de evaluar su aporte a un eventual desarrollo productivo.









