El Gobierno nacional dio una nueva señal a favor de la reactivación de la minería de uranio. El secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Napoli, y la subsecretaria de Políticas Nucleares, Ayelen Giomi, recibieron a autoridades de Jaguar Uranium para analizar sus operaciones, futuras inversiones y el papel que Argentina puede ocupar en la cadena de minerales críticos.

El encuentro se inscribe en una política que busca combinar las capacidades acumuladas durante más de siete décadas de desarrollo nuclear con una mayor participación del capital privado. Argentina domina buena parte del ciclo del combustible, pero no produce uranio desde 1997.

Autoridades nacionales y representantes de Jaguar Uranium analizaron inversiones y nuevos proyectos para reactivar la minería de uranio en Argentina.
Autoridades nacionales y representantes de Jaguar Uranium analizaron inversiones y nuevos proyectos para reactivar la minería de uranio en Argentina.


Los proyectos de Jaguar Uranium

La junior canadiense recaudó US$25 millones en su oferta pública inicial de febrero de 2026. Sus principales avances se concentran en Laguna Salada, en Chubut, y Huemul, en Mendoza. Además, posee derechos exploratorios en el distrito Sierra Pintada.

Laguna Salada

El proyecto abarca unas 230.000 hectáreas y recibió la aprobación ambiental en marzo de 2026. En mayo, Jaguar inició trabajos de radiometría terrestre, revisión de información histórica y validación de antiguos muestreos en el sector Guanaco.

Propietarios anteriores estimaron en 2011 un recurso histórico de 10,1 millones de libras de U₃O₈. La compañía había previsto elaborar una primera estimación moderna hacia mediados de 2026, pero hasta fines de julio no había publicado ese informe.

El activo continúa en exploración y todavía no cuenta con recursos vigentes certificados bajo estándares NI 43-101.

Ubicación de Laguna Salada y La Rosada, los activos de Jaguar Uranium en la provincia de Chubut (Fuente: Jaguar Uranium)
Ubicación de Laguna Salada y La Rosada, los activos de Jaguar Uranium en la provincia de Chubut (Fuente: Jaguar Uranium)


Huemul

En Mendoza, Jaguar controla unas 27.000 hectáreas alrededor de la primera mina de uranio de Argentina, operada por la CNEA entre 1955 y 1975. Allí se procesaron unas 130.000 toneladas de mineral con leyes históricas de 0,21% de uranio, 2% de cobre y 0,11% de vanadio.

La campaña inicial incluyó cerca de 200 muestras y registró valores puntuales superiores a 25.000 ppm de uranio y cobre, hasta 1,27% de vanadio y 708 gramos por tonelada de plata. Los análisis también mostraron una fuerte correlación entre uranio y vanadio.

Huemul permanece en una etapa temprana de exploración y todavía no posee recursos minerales actuales certificados.

Sierra Pintada

Jaguar también posee una participación indirecta del 100% en 15 concesiones del distrito Sierra Pintada. Estos títulos otorgan derechos de exploración, pero no de explotación, y no corresponden al complejo minero histórico administrado por la CNEA.

La empresa no realizó allí trabajos materiales ni prevé actividades relevantes en el corto plazo, por lo que el activo se encuentra en una fase menos avanzada que Huemul y Laguna Salada.

Localización de Huemul y las concesiones de Sierra Pintada dentro del portafolio de Jaguar Uranium en Mendoza (Fuente: Jaguar Uranium).
Localización de Huemul y las concesiones de Sierra Pintada dentro del portafolio de Jaguar Uranium en Mendoza (Fuente: Jaguar Uranium).


Recursos abundantes, producción ausente

Argentina produjo cerca de 2.600 toneladas de uranio entre 1952 y 1997. Desde entonces importa la totalidad del mineral necesario para fabricar el combustible de sus centrales.

El país dispone de unos 34.000 tU de recursos identificados recuperables. No se trata de reservas económicamente probadas, pero el volumen equivaldría a más de 130 años de abastecimiento al ritmo actual de consumo.

Atucha I, Atucha II y Embalse aportan alrededor del 7% de la electricidad nacional. La nueva política nuclear busca extender la vida útil del parque, atraer inversiones privadas, recuperar la minería primaria y fortalecer las capacidades industriales del ciclo del combustible.

En ese marco, la reunión con Jaguar Uranium representa una señal de alineamiento político. El desafío será convertir el interés inversor y el potencial geológico en campañas sostenidas, recursos certificados, permisos y eventual producción.