Denison Mines inició oficialmente la preparación del sitio para construir la mina de uranio Phoenix, en Saskatchewan, Canadá. La compañía realizó una ceremonia de groundbreaking junto a socios, autoridades, comunidades indígenas y actores locales, marcando el comienzo de una etapa decisiva para uno de los proyectos de uranio más relevantes del país.
Phoenix forma parte de Wheeler River, ubicado en una de las regiones más importantes del mundo para esta industria. El proyecto combina recursos de alta ley, nuevas tecnologías de extracción y un contexto internacional en el que la energía nuclear vuelve a ganar protagonismo como fuente firme y baja en emisiones.

Primera mina ISR de uranio en Canadá
El avance se produjo después de que Denison recibiera las aprobaciones regulatorias de la Comisión de Seguridad Nuclear de Canadá. Con ese respaldo, la empresa comenzó las tareas iniciales en el terreno, antes de la construcción a gran escala prevista para fines del segundo trimestre.
El punto central es que Phoenix será la primera mina de uranio en Canadá en utilizar recuperación in situ, o ISR. A diferencia de una mina convencional, este método no requiere remover grandes volúmenes de roca mediante una operación a cielo abierto o subterránea. La técnica consiste en hacer circular soluciones por el reservorio mineralizado, recuperar el uranio y bombearlo hacia superficie para su procesamiento.
Para Denison, el ISR representa una alternativa con menor intervención física sobre el terreno y con potencial para mejorar la eficiencia operativa. También podría sentar un precedente para futuros desarrollos en Canadá.
Phoenix y Gryphon
Wheeler River alberga dos depósitos de alta ley: Phoenix y Gryphon, descubiertos por Denison en 2008 y 2014. Phoenix es el más avanzado y el primero en ingresar en fase de desarrollo.
Según los planes informados por la empresa, la meta es iniciar la producción de uranio a mediados de 2028. De cumplirse ese cronograma, la mina sumaría nueva oferta en un mercado impulsado por la extensión de vida de centrales nucleares, la construcción de nuevos reactores y el interés por tecnologías modulares.
Comunidades locales
Denison también destacó el vínculo con comunidades locales y representantes de las Primeras Naciones. La empresa señaló que el avance del proyecto se apoya en acuerdos que reconocen a los propietarios tradicionales de la tierra y contemplan mecanismos para compartir beneficios.
Esos compromisos incluyen empleo, capacitación, participación de proveedores locales y espacios de diálogo durante el desarrollo de la mina. En la ceremonia, la consejera Jenny Wolverine, de la English River First Nation, remarcó la importancia de sostener una relación basada en la confianza, la cooperación y el respeto mutuo.
Impacto para Saskatchewan
Para Saskatchewan, Phoenix representa una oportunidad de inversión, empleo y desarrollo de capacidades vinculadas a la cadena nuclear. El ministro provincial Ken Cheveldayoff afirmó que el proyecto tendrá un impacto positivo de largo plazo en las comunidades de la región y fortalecerá el liderazgo de la provincia en la producción mundial de uranio.
Con la preparación del sitio en marcha, Denison ingresa en una fase clave. Phoenix puede convertirse en una nueva fuente de uranio para el mercado global y en el primer caso comercial canadiense de minería ISR aplicada a este recurso estratégico.









