Eramet anunció el 1ero de octubre que solicitará el ingreso al RIGI para ampliar Centenario-Ratones. El proyecto elevaría su capacidad nominal de 24.000 a 35.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente: un aumento del 45,8%, calculado sobre las cifras informadas.
La inversión potencial asciende a USD 350 millones. El diseño de expansión había sido anunciado en julio; la novedad es la intención de incorporarlo al régimen. Todavía no hay aprobación del RIGI ni decisión de construcción.
Crecer sobre una operación existente
La ampliación es de tipo brownfield: agrega capacidad a un complejo industrial en funcionamiento. Su lógica es aprovechar infraestructura y experiencia operativa para reducir las necesidades de capital frente a un desarrollo íntegramente nuevo. El ahorro efectivo dependerá del alcance de las obras.
Con los montos anunciados, la relación entre inversión y capacidad adicional sería de aproximadamente USD 31.800 por tonelada de capacidad anual. Es un cálculo de intensidad de capital: no representa el costo de producir una tonelada ni permite, por sí solo, estimar la rentabilidad.
Eramet prevé financiar parte de la expansión con caja generada por la planta actual. Esa estrategia vincula el crecimiento con el desempeño operativo: cuánto produce, a qué costo y con qué margen vende su carbonato. El comunicado no detalla qué proporción del desembolso cubriría esa fuente.

La tecnología detrás del crecimiento
Centenario-Ratones utiliza extracción directa de litio, conocida como DLE. La salmuera bombeada desde el subsuelo llega a una planta donde un material adsorbente captura selectivamente el litio, que luego atraviesa etapas de procesamiento hasta convertirse en carbonato.
Según la documentación técnica de Eramine, la etapa de extracción alcanza recuperaciones cercanas al 90%. Ese indicador mide la proporción de litio recuperado de la salmuera tratada; es diferente del porcentaje de utilización de la capacidad de la planta.
La consecuencia productiva es relevante: recuperar más litio por volumen procesado permite aprovechar mejor la salmuera extraída. Para traducir esa ventaja en toneladas vendibles, también deben funcionar de manera sostenida el bombeo, la purificación y la producción final. La ampliación exige que esos componentes acompañen la nueva escala.
El próximo hito es decidir la inversión
La ingeniería de detalle está en marcha y la decisión final de inversión podría tomarse hacia fines de 2027, según Eramet. Ese horizonte corresponde a la evaluación del desembolso; no es una fecha de puesta en producción.
Para la minería argentina, el proyecto muestra una vía de crecimiento basada en ampliar activos que ya operan. Su aporte potencial son 11.000 toneladas anuales adicionales de capacidad. Convertirlas en producción requerirá completar la ingeniería, definir el financiamiento y aprobar la inversión.









