El Gobierno argentino avanza en un plan para reactivar la minería de uranio y convertirla en una nueva fuente de exportaciones. La estrategia contempla sumar proyectos al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), atraer capitales de Canadá y Estados Unidos y alcanzar ingresos potenciales por unos US$ 500 millones anuales.

La CNEA busca socios para sus principales yacimientos

La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) analiza cuatro propuestas: dos para Cerro Solo, en Chubut, y otras dos para Sierra Pintada, en Mendoza. Los proyectos continúan en evaluación y todavía no existen adjudicaciones concretas.

Sierra Pintada es el activo de mayor escala. Posee alrededor de 10.000 toneladas de uranio identificadas y produjo unas 1.600 toneladas entre 1975 y 1997. Su reactivación demandaría cerca de US$ 500 millones, incluyendo la remediación de los pasivos ambientales acumulados durante su operación.

Cerro Solo cuenta con unas 8.000 toneladas identificadas y requeriría inicialmente alrededor de US$ 15 millones para completar la prefactibilidad. La CNEA también administra Don Otto, en Salta, y Laguna Colorada, en Chubut, que podrían incorporarse a futuras licitaciones.

Argentina busca reactivar la minería de uranio mediante capital privado y el RIGI, con Sierra Pintada, Cerro Solo e Ivana como proyectos centrales de una posible plataforma exportadora.
Argentina busca reactivar la minería de uranio mediante capital privado y el RIGI, con Sierra Pintada, Cerro Solo e Ivana como proyectos centrales de una posible plataforma exportadora.


Un negocio exportador con prioridad interna

Argentina dispone de unas 35.000 toneladas verificables y recuperables, aunque existen estimaciones adicionales todavía no certificadas. El objetivo es que el sector privado financie exploración, estudios y desarrollo productivo bajo la estabilidad tributaria, aduanera y cambiaria por 30 años que ofrece el RIGI.

El desafío será compatibilizar las exportaciones con el abastecimiento del parque nuclear argentino, que requiere cerca de 220 toneladas anuales. Como la producción local permanece paralizada desde hace décadas, el país importa actualmente uranio desde Kazajistán.

Provincias, ambiente y licencia social

La viabilidad de los proyectos dependerá de los permisos provinciales. En Mendoza, la Ley 7722 restringe el uso de ácido sulfúrico, empleado tradicionalmente en la lixiviación del mineral. Además, Sierra Pintada deberá completar primero su proceso de remediación ambiental.

En Chubut, la Ley 5001 prohíbe la minería metalífera a cielo abierto y el uso de cianuro. Cualquier avance requerirá consenso político, evaluación ambiental y una definición sobre la zonificación minera.

Los privados podrían producir primero

Ivana, en Río Negro, aparece como el desarrollo privado más avanzado y podría ingresar en producción antes que los activos estatales. También figuran Laguna Salada y Meseta Central, ambos en Chubut.

El impulso responde al resurgimiento global de la energía nuclear y al interés por diversificar una oferta concentrada en pocos países. Sin embargo, el salto exportador dependerá de inversiones efectivas, permisos provinciales, licencia social y una eventual adecuación del marco regulatorio nacional.