El desarrollo de una mina empieza a mover la economía mucho antes de vender su primer cargamento. La exploración, la ingeniería y las obras demandan servicios, personal y equipamiento durante años. Vicuña, la sociedad de BHP y Lundin Mining que integra Josemaría y Filo del Sol, puso cifras a esa etapa en su primer reporte de sostenibilidad.

Según los datos reportados por la compañía, durante 2025 esta distribuyó USD 318 millones en la Argentina, de los cuales USD 63,5 millones correspondieron a San Juan. El indicador reúne distintos desembolsos y no equivale exclusivamente a inversión en activos.

Ubicación del proyecto Vicuña y trazado de sus accesos e infraestructura eléctrica prevista en San Juan.
Ubicación del proyecto Vicuña y trazado de sus accesos e infraestructura eléctrica prevista en San Juan.


Compras y salarios que llegan a la provincia

Dentro del monto sanjuanino, USD 43,5 millones correspondieron a costos operativos, USD 17,7 millones a salarios y beneficios laborales y USD 2,3 millones a tributos.

La red de abastecimiento reunió 580 proveedores argentinos, con un 60% de empresas sanjuaninas. Esa proporción describe la cantidad de firmas: no significa que hayan concentrado el mismo porcentaje del gasto en compras.

Para los proveedores, esta fase abre una oportunidad de ganar experiencia, incorporar equipos y cumplir las exigencias de una operación de gran escala. Convertir esos primeros contratos en capacidades duraderas será clave para acompañar el crecimiento del distrito.

Empleo y formación para la próxima etapa

Al cierre de 2025, Vicuña registraba 415 empleados propios, un 73% residente en San Juan, y sus contratistas empleaban a 2.576 personas. También informó más de 5.000 horas de capacitación en seguridad y competencias técnicas. 

La formación tiene una función productiva concreta: ampliar la disponibilidad de trabajadores calificados para que la demanda futura pueda cubrirse con más personal de la región. La continuidad de las campañas y las obras también permite que las empresas locales planifiquen sus propias inversiones.

El reporte incluye, además, una estrategia de abastecimiento, eficiencia y reutilización del agua, junto con monitoreos participativos con vecinos.

Las cifras permiten mirar el desarrollo minero más allá de las futuras exportaciones. El desafío es transformar el gasto de la etapa preparatoria en una base de trabajadores y proveedores capaz de sostener la construcción y la posterior operación.