El crecimiento del litio argentino también toma forma en las órdenes de compra. Rio Tinto comprometió más de USD 1.800 millones con proveedores nacionales para abastecer sus operaciones y proyectos, según el anuncio difundido por el Ministerio de Economía. La cifra permite observar una dimensión concreta de la expansión minera: el mercado que abre para las empresas que construyen, equipan y sostienen la actividad.
El entramado reúne a Fénix y Olaroz, las operaciones de la compañía en Catamarca y Jujuy, y a desarrollos como Sal de Vida, la ampliación Fénix 1B y Rincón, este último en Salta. Conviven así dos fuentes de demanda: las obras que incorporan capacidad y las compras necesarias para mantener las plantas en funcionamiento.
Cómo se componen los USD 1.800 millones
El monto informado combina USD 550,6 millones para proveedores argentinos en las operaciones durante 2025/2026, USD 941 millones acumulados en Rincón y USD 310,7 millones adjudicados en Fénix 1B. En conjunto, suman USD 1.802,3 millones.
Son compromisos correspondientes a distintos períodos y etapas de ejecución. Por eso, la cifra expresa el volumen de negocios contratado y no debe leerse como desembolsos realizados íntegramente durante un solo año.
La distinción también ayuda a entender su alcance productivo. Una obra concentra necesidades durante su construcción; una operación demanda abastecimiento a lo largo de su vida útil. Para los proveedores, participar de ambas etapas puede abrir oportunidades de continuidad después del montaje inicial.
El NOA concentra compras, pero la cadena alcanza a todo el país
En las operaciones relevadas, 1.682 de los 1.805 proveedores son argentinos: el 93% del total. De ellos, 748 pertenecen a Salta, Jujuy y Catamarca, mientras que otros 934 se encuentran en el resto del país.
La distribución del gasto muestra el peso regional. Sobre USD 696,2 millones en órdenes de compra durante 2025/2026, el NOA concentró USD 349,3 millones y las demás provincias, USD 201,3 millones. Juntas, las empresas nacionales captaron aproximadamente el 79% del valor contratado.
La lectura es federal: la ubicación de los salares concentra una parte de la actividad, pero las necesidades de abastecimiento también conectan a la minería con empresas radicadas lejos de los yacimientos.
Rincón y Fénix 1B: el peso de las nuevas obras
En Rincón, las órdenes de compra acumuladas alcanzaron USD 1.419 millones, con un 66% destinado a proveedores argentinos. Dentro de esa participación, USD 34 millones correspondieron a comunidades próximas, USD 428 millones al resto de Salta y USD 479 millones a otras provincias.

Hasta junio de 2026, los pagos efectivamente realizados por el proyecto sumaban USD 748 millones, de los cuales USD 483 millones se habían abonado en Argentina. En Fénix 1B, por su parte, los proveedores nacionales concentraron cerca del 99% del monto adjudicado en el período informado, con USD 153,6 millones para Catamarca.
Rincón permite dimensionar el horizonte de esa demanda. Rio Tinto prevé una inversión de USD 2.500 millones, una capacidad de aproximadamente 60.000 toneladas anuales de carbonato de litio grado batería y una vida útil de 40 años. La empresa espera iniciar la producción de la expansión en 2028, seguida por tres años de aumento gradual hasta alcanzar la capacidad plena.
De los contratos a una red de proveedores sostenida
La compañía también anunció un portal de proveedores para el NOA, organizado por provincia y proyecto, para facilitar la vinculación con su cadena de abastecimiento.
Desde una perspectiva productiva, el siguiente paso es convertir esa demanda en capacidades que perduren: personal formado, equipamiento, experiencia y empresas capaces de competir por nuevos contratos. Para una pyme, la previsibilidad de las compras puede ser decisiva al momento de ampliar un taller, incorporar maquinaria o capacitar trabajadores.









