Mendoza dejó sin efecto dos permisos de exploración minera de Newera Hydrogen SAS, que comprendían 5.920 hectáreas en Malargüe. La decisión abre un procedimiento para determinar el futuro de esas superficies y su eventual disponibilidad para nuevas iniciativas, después de que la titular no acreditara el inicio de los trabajos dentro de los plazos legales.

Dos permisos sin inicio de trabajos acreditado

La medida fue instrumentada mediante las resoluciones 672/26 y 674/26 de la Dirección de Minería, encabezada por Jerónimo Shantal. Las autorizaciones correspondían a dos áreas del Distrito Minero N.º 05: una de 5.433 hectáreas, otorgada por 650 días, y otra de 487 hectáreas, con una duración de 150 días.

Los derechos habían sido concedidos en noviembre de 2024 a Guillermo Wild Ceruzzi y posteriormente transferidos a Newera Hydrogen SAS. Ambos proyectos contaban con sus Declaraciones de Impacto Ambiental, ratificadas por la Legislatura provincial en diciembre de 2025. Sin embargo, esa aprobación no reemplazaba la obligación de acreditar el comienzo de las tareas dentro de los plazos correspondientes.

Qué puede pasar con las superficies

El siguiente paso será notificar a Impulsa Mendoza Sostenible SA, que dispondrá de 30 días hábiles para manifestar si tiene interés en destinar las áreas a investigación geológica minera o solicitar los derechos bajo el régimen vigente.

Si la empresa estatal no ejerce su preferencia y se cumplen las condiciones del procedimiento, podrá avanzarse con la liberación de las superficies, cuya publicación está prevista durante dos días en el Boletín Oficial. Por lo tanto, la revocación no implica que las áreas ya estén disponibles para nuevos solicitantes: todavía resta completar esa instancia administrativa.

La oportunidad de convertir permisos en actividad

Desde una perspectiva productiva, la medida puede abrir espacio para programas que generen información geológica y permitan evaluar el potencial del subsuelo. Ese beneficio dependerá de que la eventual reasignación se traduzca en financiamiento y trabajos concretos.

La causal informada fue la falta de acreditación del inicio de la exploración. No se trata de una conclusión sobre resultados geológicos negativos ni de una evaluación que descarte el interés de las superficies.

La oportunidad para Mendoza consiste en convertir esa nueva disponibilidad potencial en conocimiento: determinar qué contienen las áreas, identificar objetivos y evaluar si justifican campañas posteriores. Recuperar los permisos habilita ese recorrido; el valor económico deberá construirse con exploración.