Argentina incorporó una nueva pieza a su infraestructura exportadora de litio. POSCO inauguró el 6 de octubre la Planta II de Sal de Oro, en el Salar del Hombre Muerto, con capacidad nominal para producir 23.000 toneladas anuales de carbonato de litio. La producción estará destinada íntegramente al mercado externo y aumentará de manera gradual durante 2027, según informó el Gobierno nacional.
La inauguración abre una etapa decisiva: convertir la infraestructura construida en un flujo sostenido de producto comercial. Para la región, también plantea la posibilidad de consolidar una demanda de insumos, mantenimiento y transporte que acompañe la operación durante años.
Sal de Oro amplía su capacidad industrial
La nueva instalación se incorpora al proyecto que POSCO desarrolla entre Salta y Catamarca. La compañía ya opera una planta de hidróxido de litio con capacidad de 25.000 toneladas anuales, cuya puesta en marcha se realizó en 2024. Con la incorporación del carbonato, amplía su estructura productiva con dos productos de litio.

La distinción importa al dimensionar el complejo: las capacidades corresponden a productos diferentes y deben identificarse por separado. Además, expresan el potencial de las instalaciones; el volumen efectivamente obtenido dependerá de su desempeño operativo.
El calendario anunciado contempla precisamente esa transición. Durante 2027, la nueva planta atravesará un aumento progresivo de producción hacia su capacidad de diseño. Las 23.000 toneladas anuales son la referencia de escala industrial, no una previsión de producción efectiva para el primer año.
Una planta exportadora incorporada al RIGI
Sal de Oro II cuenta con adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La aprobación quedó formalizada mediante la Resolución 1157/2026 del Ministerio de Economía, publicada el 31 de julio, que estableció el 12 de junio de 2026 como fecha de adhesión.
La documentación describe un proceso que combina concentración de salmueras mediante evaporación solar y tratamiento químico con cal viva. Es una secuencia industrial que permite transformar el recurso del salar en carbonato de litio destinado a la exportación.
Desde una perspectiva productiva, el aporte de esta infraestructura será mayor a medida que logre sostener volúmenes y entregas regulares. Esa continuidad permite organizar tanto los despachos al exterior como las compras y los servicios necesarios para abastecer la operación.
Más de 270 proveedores alrededor del proyecto
Según el Gobierno de Salta, POSCO trabaja con más de 270 proveedores de la provincia y de otras jurisdicciones. El desarrollo de Sal de Oro generó, desde sus inicios, más de 5.000 puestos de trabajo, incluidos más de 600 empleos directos en la compañía.
El dato laboral abarca la trayectoria del proyecto y no debe leerse como la dotación permanente de la planta recién inaugurada. Su relevancia económica está también en las oportunidades que abre la continuidad operativa.
En términos de encadenamientos productivos, una planta en funcionamiento puede sostener compras recurrentes de reactivos, repuestos y servicios técnicos, además de logística. Allí aparece una oportunidad para que los proveedores consoliden capacidades y contratos más allá de los períodos de construcción.
La próxima escala: 100.000 toneladas de productos de litio
Durante la inauguración, POSCO y los gobiernos de Salta y Catamarca firmaron un memorando de entendimiento para acompañar las etapas III y IV, con el objetivo de alcanzar una capacidad de 100.000 toneladas anuales de productos de litio.
El acuerdo establece una hoja de trabajo para la expansión. Esa meta requiere todavía concretar inversiones y obras: el memorando, por sí solo, no acredita una decisión final de inversión ni capacidad adicional disponible.
Sal de Oro tiene así dos horizontes de crecimiento: estabilizar la nueva planta y desarrollar las próximas ampliaciones. El primero permitirá medir el aporte efectivo a las exportaciones; el segundo definirá cuánto más puede crecer el complejo.









