La producción vinculada a los recursos naturales volvió a mostrar un resultado positivo en abril de 2026. Según el Índice de Producción Industrial Minero del INDEC, el nivel general creció 9,5% interanual, mientras que la serie desestacionalizada registró una suba mensual de 0,7% frente a marzo.

El dato consolida una mejora en la actividad minera y energética, aunque con comportamientos muy distintos entre sectores. La foto de abril muestra un avance generalizado en los principales rubros productivos, con la excepción de los servicios de apoyo a la extracción de petróleo y gas, que continuaron en terreno negativo.

En el acumulado de los primeros cuatro meses del año, el indicador marcó una expansión de 7,4% respecto del mismo período de 2025.


La producción de recursos naturales cerró abril con una suba general del 9,5%, impulsada por no metalíferos, petróleo y la recuperación de los metalíferos, aunque con caída en servicios de apoyo.
La producción de recursos naturales cerró abril con una suba general del 9,5%, impulsada por no metalíferos, petróleo y la recuperación de los metalíferos, aunque con caída en servicios de apoyo.


No metalíferos y petróleo lideraron el ranking

El mayor crecimiento de abril se observó en minerales no metalíferos y rocas de aplicación, que incluye litio, arenas de fractura, clínker, granito y otros insumos. El rubro avanzó 45,5% interanual, muy por encima del resto de las categorías, y acumuló una suba de 32,2% en el año.

Este segmento es clave porque reúne recursos asociados tanto a la actividad minera como a la construcción y al desarrollo energético. El salto de abril también confirma una aceleración reciente: en febrero había crecido 14,3%, en marzo 50,5% y en abril se mantuvo en niveles muy elevados, con 45,5%.

El petróleo crudo fue el segundo rubro de mayor crecimiento, con una suba interanual de 19,1%. La evolución del último año muestra un sendero sostenido: desde abril de 2025, cuando crecía 9,1%, el petróleo mantuvo variaciones positivas durante toda la ventana analizada y alcanzó en abril de 2026 su registro más alto del período.


El petróleo crudo fue uno de los principales motores del crecimiento de abril, con una suba interanual del 19,1% y una evolución positiva durante toda la ventana anual analizada.
El petróleo crudo fue uno de los principales motores del crecimiento de abril, con una suba interanual del 19,1% y una evolución positiva durante toda la ventana anual analizada.


Metalíferos: recuperación tras meses de caída

La minería metalífera también aportó al resultado positivo de abril. El rubro, que incluye oro, plata, doré y otros minerales, creció 12,5% interanual.

El dato es relevante porque marca una recuperación luego de varios meses de contracción. En diciembre de 2025, los minerales metalíferos habían mostrado una caída de 32,9% interanual. Luego, el indicador comenzó a recomponerse: bajó 12,4% en enero, 7,9% en febrero, volvió a terreno positivo en marzo con 5,4% y aceleró en abril hasta 12,5%.

Gas positivo y servicios en baja

El gas natural mostró una mejora más moderada, con una suba de 2,8% interanual en abril. La serie fue más volátil que la del petróleo: alternó meses positivos y negativos durante el último año, con caídas en septiembre, octubre, enero y febrero, y una recuperación en marzo y abril.

La principal señal negativa volvió a estar en los servicios de apoyo para la extracción de petróleo crudo y gas natural, que retrocedieron 19,8% interanual. El rubro se mantuvo en baja durante toda la ventana observada, con caídas que oscilaron entre 8,3% y casi 20%.

Esa dinámica contrasta con el crecimiento de la producción de petróleo y gas, y muestra que el avance del output no siempre se traslada de manera inmediata a toda la cadena operativa.

Una mejora con matices sectoriales

La evolución del nivel general muestra que el índice minero pasó de crecer 1,6% en abril de 2025 a 9,5% en abril de 2026. En el medio, tuvo picos de 8,2% en julio de 2025 y 10,4% en marzo de 2026, antes de cerrar abril con una suba todavía elevada.

El balance deja una lectura positiva: los recursos naturales sostienen una expansión relevante, impulsada por no metalíferos, petróleo y la recuperación de los metalíferos. Al mismo tiempo, la caída persistente de los servicios petroleros introduce un matiz importante dentro de una cadena productiva que sigue mostrando velocidades distintas.