Salta atraviesa un cambio estructural en su matriz productiva. Durante el primer semestre de 2026, sus exportaciones mineras alcanzaron los US$ 501 millones, un crecimiento interanual del 150%, impulsado por la entrada en producción y el aumento gradual de capacidad de nuevos proyectos de litio.
La actividad representó el 64,1% de todas las ventas externas provinciales, frente al 60% registrado un año atrás. Además, la participación salteña dentro del complejo minero nacional avanzó del 7,6% al 10,6%.
El litio lidera el salto exportador
El crecimiento responde principalmente al aumento de producción de Mariana, operado por Ganfeng; Centenario-Ratones, de Eramet; y Sal de Oro, desarrollado por Posco entre Salta y Catamarca. A ellos se suma el aporte estable de oro de la mina Lindero, perteneciente a Fortuna Mining.
Centenario-Ratones, con una capacidad nominal de 24.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente, produjo 6.700 toneladas en 2025 y proyecta alcanzar entre 17.000 y 20.000 toneladas durante 2026.
El fenómeno se extiende a todo el NOA. Salta, Jujuy y Catamarca exportaron minerales por US$ 1.683 millones en el semestre, un 128% más que en igual período de 2025. El litio explicó el 65,1% de esas ventas, frente al 50,9% del año anterior.
China concentró el 68,6% de las exportaciones mineras salteñas, mientras Estados Unidos redujo su participación al 13%. La composición refleja el peso creciente de Asia en la cadena mundial de baterías.

Una cartera diseñada para las próximas décadas
El salto exportador representa el resultado inmediato de proyectos iniciados años atrás. Para evitar que se convierta en un ciclo transitorio, la provincia trabaja sobre una planificación minera con un horizonte mínimo de 40 años.
Salta cuenta actualmente con 134 proyectos en exploración activa y otros 34 con inversiones avanzadas y posibilidades de ingresar en etapas operativas. La amplitud de la cartera resulta clave: históricamente, apenas alrededor del 1% de la Puna salteña fue explorado en profundidad y solo una pequeña proporción de los prospectos llega finalmente a convertirse en mina.
La estrategia contempla todo el ciclo productivo, desde la prospección hasta el cierre, e incorpora variables territoriales, sociales y ambientales. Entre las iniciativas se encuentra un banco de germoplasma de especies nativas de la Puna, destinado a conservar biodiversidad y abastecer futuros trabajos de revegetación.
Los proyectos que pueden ampliar la escala
Entre las iniciativas estratégicas aparece Rincón, de Rio Tinto, con una inversión bajo el RIGI cercana a US$ 2.700 millones y una capacidad proyectada de entre 50.000 y 60.000 toneladas anuales.
También se destaca Pozuelos-Pastos Grandes, de Ganfeng y Lithium Argentina, que podría alcanzar 150.000 toneladas de litio equivalente mediante una inversión estimada en US$ 3.000 millones.
La cartera se completa con la expansión de Sal de Oro, proyectos metalíferos como Diablillos y nuevas iniciativas de litio, oro, plata y cobre.
El desafío será acompañar el crecimiento con energía, caminos, agua, logística, proveedores y controles ambientales. Los US$ 501 millones exportados muestran que la expansión ya produce resultados. La exploración y la planificación definirán si Salta logra sostenerlos durante las próximas décadas.









