El Gobierno nacional confirmó que avanza en el proceso de concesión para la operación de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), situada en Arroyito, Neuquén. Este anuncio se produce tras la finalización del contrato con la Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería (ENSI) el 31 de octubre pasado. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentó un informe ante la Cámara de Diputados donde detalló que la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) trabaja en la elaboración de los pliegos para la concesión de la planta, con el objetivo de modernizarla y reducir la dependencia de insumos importados.

La reactivación de la planta, anunciada oficialmente el 23 de enero de 2026, representa un cambio significativo para la industria energética de la región. De acuerdo al informe, la CNEA está preparando un procedimiento licitatorio para la operación integral de la planta. Mientras se realizan los estudios preliminares, el organismo se encarga de mantener los activos, así como de garantizar la seguridad ambiental y la integridad del personal, dado que el contrato con ENSI venció hace seis meses.

Este movimiento se enmarca dentro de un Plan Nuclear presentado por el Gobierno en diciembre de 2024, el cual, según Adorni, aún no ha comenzado a implementarse. La PIAP es considerada una pieza clave para el autoabastecimiento del sector nuclear argentino. La administración actual enfatiza que la política nuclear sigue siendo una prioridad, especialmente tras la creación de la Secretaría de Asuntos Nucleares, que busca fortalecer la posición del país en el ámbito internacional.

Para Neuquén, el futuro de la PIAP no solo es crucial desde el punto de vista productivo y tecnológico, sino que también afecta a la estructura societaria de la ENSI. Actualmente, la provincia posee el 51 % del capital de la empresa, mientras que la CNEA tiene el 49 % restante. Aunque no hay planes inmediatos para cambiar esta composición, se convocará una asamblea para formar un nuevo directorio que se ajuste a la nueva etapa que se inicia.

La modernización de la planta es esencial para que recupere su competitividad. El Gobierno subrayó que para formalizar cualquier nuevo acuerdo que incluya obras de actualización, es necesario llevar a cabo el procedimiento licitatorio correspondiente, donde la CNEA actuará como organismo convocante y evaluador de las ofertas.

La necesidad de reactivar la producción local es urgente, considerando las cifras de importación de agua pesada. El informe reveló que, debido a la inactividad de la PIAP, Argentina tuvo que gastar divisas en los últimos años para abastecer las centrales nucleares. En 2022, se importaron 20.983 kilogramos desde Rumania por un costo de US$5,3 millones, y en 2025 se adquirieron 18.000 kilogramos a India por US$9,9 millones, tras una licitación fallida.

Respecto al Plan Nuclear Argentino, anunciado por el presidente Javier Milei, se señaló que aún no ha entrado en vigor formalmente, aunque se desarrolla bajo la Subsecretaría de Política Nuclear. La creación de la Secretaría de Asuntos Nucleares y la designación de sus autoridades son considerados avances por el Gobierno, que busca coordinar esfuerzos para el desarrollo tecnológico y mejorar la posición del país en el mercado internacional.

Un aspecto crítico para el sector es la situación del capital humano calificado. El Ministerio de Economía indicó que, desde el establecimiento de la Secretaría, no se han firmado nuevos contratos de transferencia de tecnología. En cuanto a la posible fuga de personal científico al exterior, el Gobierno afirmó que no tiene evidencia de que los técnicos estén migrando a empresas extranjeras.

La asignación presupuestaria para mantener la planta de Arroyito proviene de la partida 105 del Servicio Administrativo Financiero del Estado Nacional. Con la elaboración de informes técnicos en curso, Neuquén aguarda detalles sobre los plazos de convocatoria, que el Gobierno se comprometió a realizar