La Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos (NRC) aceptó para revisión la solicitud de Orano Enrichment USA para construir y operar Project IKE, una nueva planta de enriquecimiento de uranio cerca de Oak Ridge, Tennessee. El organismo prevé completar la revisión técnica en 12 meses, con fecha estimada para el 30 de abril de 2027, siempre que la empresa entregue información completa y en tiempo.

Una pieza clave para el combustible nuclear

Project IKE utilizará tecnología de centrifugación gaseosa para producir uranio levemente enriquecido destinado a centrales nucleares comerciales. La iniciativa se inscribe en la estrategia estadounidense para reconstruir su cadena doméstica de combustible nuclear y reducir la dependencia de servicios extranjeros de enriquecimiento, especialmente tras las restricciones a las importaciones de uranio enriquecido ruso.

La dimensión del proyecto es considerable: Orano estima una inversión de US$ 5.000 millones y una instalación de unas 750.000 pies cuadrados, lo que la ubicaría entre las mayores plantas de enriquecimiento del país. Además, la compañía fue seleccionada por el Departamento de Energía para recibir un premio de US$ 900 millones orientado a producir uranio enriquecido de origen estadounidense.




Diseño de la centrífuga que empleará la central de enriquecimiento del Proyecto IKE (Orano)
Diseño de la centrífuga que empleará la central de enriquecimiento del Proyecto IKE (Orano)




Licenciamiento acelerado y revisión técnica

La NRC evaluará aspectos de seguridad, protección física, criticidad, riesgos químicos, incendios, salvaguardias y el informe ambiental presentado por la empresa. Orano completó la solicitud en marzo de 2026, luego de haber entregado el informe ambiental en enero.

Impacto económico y geopolítico

El proyecto prevé más de 1.000 empleos durante la construcción y más de 300 puestos operativos permanentes. Si cumple los hitos regulatorios y comerciales, las operaciones significativas podrían comenzar a principios de la década de 2030. Para Orano, que ya aporta alrededor del 12% de la capacidad global de enriquecimiento desde Francia, Project IKE busca convertir a Oak Ridge en un nodo estratégico de seguridad energética nuclear, clave para sostener el crecimiento nuclear frente a una demanda eléctrica creciente.