La energía nuclear representa aproximadamente el 20% de la electricidad que se consume en España. Sin embargo, el gobierno español planea cerrar todas sus plantas nucleares para 2035. Este escenario ha llevado a varios países a reconsiderar sus políticas de eliminación gradual de la energía nuclear. ¿Seguirá España este mismo camino?

En un reciente podcast, Marta Ugalde, presidenta del Foro Nuclear Español, expone la situación actual del sector. Uno de los asuntos más urgentes es la decisión que debe tomar el gobierno español este año sobre si otorgar una prórroga de tres años a las unidades 1 y 2 de la planta nuclear de Almaraz. Estas unidades están programadas para cerrar en 2027 y 2028 como parte de un acuerdo de 2019 relacionado con la política de eliminación gradual de la energía nuclear.

Ugalde argumenta que una extensión de tres años en su operación permitiría evaluar si es necesario realizar un cambio más fundamental en el plan de eliminación. Resalta que reactores similares en los Estados Unidos están autorizados para operar hasta 80 años. La industria de la energía nuclear cuenta con un fuerte respaldo de la opinión pública y de varios partidos políticos, aunque la decisión final recae en el gobierno actual.

Además, Ugalde menciona el impacto que tuvo el apagón del año pasado en la percepción de la energía nuclear. Asegura que, para lograr una transición energética efectiva en España, es fundamental que la energía nuclear y las energías renovables trabajen en conjunto, siempre considerando la estabilidad del sistema energético.

Desde 2019, el contexto mundial ha cambiado drásticamente, con la pandemia de COVID-19 y conflictos en Ucrania e Irán. A esto se suma el desarrollo de la inteligencia artificial, que prevé una necesidad creciente de energía en el futuro. Ugalde señala que el debate se está volviendo más pragmático, ya que la gente presta más atención a la estabilidad, la seguridad del suministro y los precios. La energía nuclear se percibe como parte de la solución a estos desafíos.

Un estudio realizado por el Instituto Elcano revela que el apoyo a la extensión de la vida útil de las plantas nucleares en España ha crecido significativamente, pasando del 43% en 2023 al 66% en 2025. Esto indica que aproximadamente dos tercios de los encuestados ahora consideran que las plantas nucleares existentes deberían seguir operando.

Ugalde, quien asumió su cargo en el Foro Nuclear en marzo, también comparte su trayectoria y su experiencia en la industria nuclear española y en la Asociación Mundial de Operadores Nucleares. Las siete plantas nucleares en funcionamiento en España - Almaraz I y II, Ascó I y II, Cofrentes, Trillo y Vandellós II - producen alrededor del 20% de la electricidad del país. Según los planes de eliminación nuclear, cuatro de estos reactores están programados para cerrar antes de 2030, incluidas las dos unidades de Almaraz, mientras que los restantes tres se apagarán para 2035.

La planta de Almaraz actualmente suministra más del 7% de la electricidad consumida en España, lo que equivale a la energía necesaria para 4 millones de hogares, y emplea a aproximadamente 4,000 personas. Las unidades I y II son reactores de agua a presión con una capacidad neta de 1011 MWe y 1006 MWe, respectivamente. La unidad I comenzó a operar comercialmente en 1983, seguida por la unidad II al año siguiente. La planta es propiedad de Iberdrola (53%), Endesa (36%) y Naturgy (11%).