Nucleoeléctrica Argentina concretó su primera exportación internacional de componentes desarrollados por la propia empresa para reactores nucleares tipo CANDU. El hito técnico y comercial convierte experiencia operativa, ingeniería y conocimiento acumulado en bienes exportables de alto valor agregado.
Una venta con sello argentino
La operación consistió en la fabricación y exportación de tapones de blindaje de salida con restrictor de flujo, conocidos como FROSP. Estos componentes se utilizan en canales de combustible de reactores CANDU para optimizar condiciones operativas y de seguridad.
El comprador fue Candu Energy, firma canadiense perteneciente a AtkinsRéalis. Según EconoJournal, la operación superó el millón de dólares y constituye la primera venta internacional de componentes desarrollados por Nucleoeléctrica.
De Embalse al mercado global
La tecnología tiene origen en la experiencia acumulada durante el proyecto de extensión de vida de la Central Nuclear Embalse, el reactor CANDU argentino cuyo proceso concluyó en 2019. El desarrollo se realizó junto con CONUAR y la Comisión Nacional de Energía Atómica.
No se trata solamente de vender una pieza industrial. El punto central es que Argentina empieza a monetizar conocimiento generado en la operación real de una central nuclear y en proyectos complejos que consolidaron capacidades locales durante décadas.

La mirada de Juan Martín Campos
El presidente de Nucleoeléctrica, Juan Martín Campos, ubicó el anuncio dentro de una evolución más amplia de la compañía hacia el mercado internacional. En sus declaraciones, vinculó la exportación con la experiencia acumulada en Embalse y con la posibilidad de ofrecer soluciones especializadas para centrales CANDU en otros países.
Campos ya había señalado que el mundo vuelve a mirar a la energía nuclear como una solución estratégica y sustentable, y que Nucleoeléctrica está preparada para ofrecer su conocimiento y experiencia a escala global.
Nueva etapa para Nucleoeléctrica
El movimiento forma parte de una estrategia de internacionalización. Nucleoeléctrica modificó recientemente su estatuto para crear una unidad de negocios orientada a exportar servicios, ingeniería, mantenimiento, capacitación y componentes nucleares.
Además, en noviembre de 2025 la empresa firmó un Memorando de Entendimiento con Candu Energy para colaborar en proyectos CANDU a nivel internacional. La venta de los FROSP aparece como el primer paso tangible de esa hoja de ruta.
Exportar tecnología, no sólo energía
Argentina ya contaba con antecedentes de exportaciones nucleares a través de proveedores especializados como CONUAR. La novedad es que ahora la propia operadora de las centrales nucleares convierte su experiencia en una oferta comercial directa.
El mensaje de fondo es claro: el sector nuclear argentino no sólo puede generar electricidad segura y estable dentro del país. También puede vender ingeniería, componentes y conocimiento técnico al mundo.










