El gobierno de Neuquén envió a la Legislatura provincial un proyecto de ley que establece un nuevo régimen de regalías, estabilidad fiscal y beneficios impositivos para acompañar el desarrollo del gas natural licuado (GNL) junto a YPF. La iniciativa busca generar condiciones de largo plazo para que el gas de Vaca Muerta pueda integrarse a proyectos de exportación a gran escala y competir en los mercados internacionales.
El proyecto contempla una inversión de 175 millones de dólares en infraestructura pública por parte de YPF y forma parte de una estrategia más amplia para transformar el enorme potencial gasífero de la Cuenca Neuquina en una plataforma exportadora. En ese esquema, el GNL aparece como una de las principales oportunidades para ampliar la demanda, monetizar reservas y consolidar un nuevo perfil energético para la Argentina.
Un acuerdo estratégico entre Neuquén e YPF
La propuesta legislativa está vinculada al plan de YPF, junto con sus socios internacionales Eni y ADNOC, para avanzar en la exportación de hasta 12 millones de toneladas anuales de GNL. Para lograrlo, el proyecto requiere no solo infraestructura de transporte, procesamiento y licuefacción, sino también previsibilidad regulatoria y fiscal para los bloques productores que abastecerán el sistema.
El régimen especial alcanzaría a cuatro áreas: Meseta Buena Esperanza I y II, Aguada Villanueva Norte y Las Tacanas I y II. Estos bloques estarán asociados al suministro de gas para el futuro complejo exportador y contarán con estabilidad fiscal por un plazo de 30 años. Esto significa que, durante ese período, la provincia no podrá crear nuevos tributos, aumentar alícuotas existentes ni modificar las condiciones de regalías de manera que afecte la ecuación económica del proyecto.
La estabilidad de largo plazo es uno de los puntos centrales de la iniciativa. Los desarrollos de GNL demandan inversiones intensivas, contratos de suministro extendidos y planificación a varias décadas. En ese contexto, Neuquén busca ofrecer un marco que permita reducir el riesgo regulatorio y facilitar la toma de decisiones de inversión.

Regalías atadas al precio del GNL
El proyecto establece un esquema específico para el cálculo de regalías, basado en dos precios de referencia. Por un lado, se toma como base el precio del gas de la Industria de la Cuenca Neuquina, actualmente ubicado en torno a los 3,80 dólares por millón de BTU. Por otro lado, se incorpora un sistema de alícuotas escalonado vinculado al precio internacional del GNL.
Según el mecanismo propuesto, las regalías podrán variar entre el 7,5% y el 12%, dependiendo del valor del gas licuado en los mercados internacionales. Este diseño busca adaptar la carga provincial a la rentabilidad del proyecto: cuando los precios internacionales sean más bajos, la alícuota será menor; cuando el valor del GNL aumente, la provincia podrá capturar una mayor porción de esa renta.
De esta manera, Neuquén intenta construir un equilibrio entre competitividad e ingresos fiscales. El objetivo es que los proyectos puedan sostenerse en escenarios de precios variables, sin perder de vista la participación provincial en el valor generado por los recursos hidrocarburíferos.
Beneficios fiscales e inversión pública
La iniciativa también contempla la exención del impuesto a los Ingresos Brutos para las actividades de extracción de gas y petróleo vinculadas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Este punto busca alinear la normativa provincial con el marco nacional de promoción de grandes proyectos, especialmente aquellos destinados a infraestructura energética, exportaciones y desarrollo de cadenas productivas de escala.
A cambio de estos beneficios, YPF asumirá el compromiso de invertir 175 millones de dólares en infraestructura pública en Neuquén. Si bien el proyecto está orientado a facilitar el desarrollo exportador, la provincia apunta a que una parte de los beneficios se traduzca también en obras concretas para el territorio.
El avance legislativo marca un paso relevante en la estrategia neuquina para convertir a Vaca Muerta en una fuente estable de gas para el mundo. La formación ya consolidó su rol como motor de la producción nacional, pero el salto exportador requiere nuevas reglas, infraestructura y acuerdos de largo plazo.
Con este proyecto, Neuquén busca posicionarse en el centro de la agenda energética argentina: no solo como provincia productora, sino como pieza clave en la construcción de una plataforma exportadora de GNL capaz de llevar el gas de Vaca Muerta a los mercados globales.









