BP tiene frente a las costas de Brasil un descubrimiento que podría alterar la trayectoria de su negocio upstream y, al mismo tiempo, extender el ciclo expansivo del pre-sal brasileño. Según evaluaciones preliminares publicadas en medios especializados, Bumerangue podría contener unos 2.500 millones de barriles de petróleo equivalente potencialmente recuperables y alcanzar un pico de hasta 600.000 barriles diarios.

Las cifras todavía no constituyen reservas certificadas. El proyecto permanece en etapa de evaluación y los próximos pozos deberán precisar su verdadera escala y viabilidad económica.

Un gigante en el sur de Santos

Bumerangue está en aguas ultraprofundas de la Cuenca de Santos. El descubrimiento fue realizado en 2025 con el pozo 1-BP-13-SPS, perforado hasta 5.855 metros.

BP confirmó un reservorio de carbonatos pre-sal de alta calidad y más de 300 km² de extensión. Los análisis posteriores elevaron la columna bruta de hidrocarburos desde unos 500 hasta aproximadamente 1.000 metros: 100 metros de petróleo y 900 metros de gas-condensado rico en líquidos.

Bumerangue se ubica en el sector sur de la Cuenca de Santos, donde el pozo 1-BP-13-SPS confirmó el descubrimiento de BP (Fuente: GEO ExPro).
Bumerangue se ubica en el sector sur de la Cuenca de Santos, donde el pozo 1-BP-13-SPS confirmó el descubrimiento de BP (Fuente: GEO ExPro).

La contracara es una elevada concentración de CO₂. Si supera el 45%, como plantean algunas estimaciones, el desarrollo podría requerir separación y reinyección submarina, agregando complejidad y costos.

Hasta US$32.000 millones de inversión

El sitio OilPrice estima que desarrollar Bumerangue podría demandar hasta US$32.000 millones, con un breakeven cercano a US$50 por barril. BP controla el 100% del bloque, aunque incorporar un socio permitiría compartir el riesgo financiero y tecnológico.

El activo cuenta además con condiciones fiscales especialmente competitivas: hasta 80% de la producción puede destinarse a recuperar costos y la participación de la Unión sobre el óleo-lucro es de apenas 5,9%.

El escenario preliminar contempla pozos de appraisal entre fines de 2026 y 2027, una eventual decisión final de inversión hacia 2028 y primera producción alrededor de 2032.

Un puente para el petróleo brasileño

El timing puede ser tan importante como el tamaño. El Plan de la EPE de Expansión para el período 2025-2035 proyecta que Brasil podría alcanzar un máximo de 5,1 millones de bpd en 2032, antes de moderarse hacia 4,9 millones en 2035.

Para entonces, gigantes actuales del pre-sal comenzarán a madurar. Tupi ya está en declino, Mero se aproxima a su plateau y Búzios podría alcanzar alrededor de 1,7 millones de bpd en 2030.

En ese escenario, Bumerangue no reemplazaría por sí solo la declinación de los grandes campos, pero un eventual aporte de 600.000 bpd podría prolongar el plateau brasileño, sostener exportaciones y abrir para BP un nuevo polo productivo de escala mundial.

El verdadero tamaño del descubrimiento, sin embargo, se jugará primero bajo el agua: el appraisal de 2027 deberá confirmar continuidad, productividad, fluidos y el desafío que representa el CO₂.