Pan American Energy (PAE) se prepara para presentar una inversión de 680 millones de dólares al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con el objetivo de extender la vida útil de Cerro Dragón, el principal yacimiento petrolero de Chubut y uno de los campos maduros más relevantes de la Cuenca del Golfo San Jorge.

La iniciativa apunta a sostener la producción en un activo histórico para la industria hidrocarburífera argentina, en un contexto donde buena parte de los campos convencionales enfrenta un declino natural cada vez más marcado. Frente a ese escenario, la compañía busca incorporar tecnología de recuperación terciaria para extraer crudo remanente y mantener activa una estructura productiva clave para la provincia.

Una inversión para sostener Cerro Dragón

El proyecto contempla la construcción de 22 plantas de inyección de polímeros, además de nuevas perforaciones e intervenciones sobre pozos productores e inyectores. La estrategia forma parte de un esquema de recuperación mejorada orientado a incrementar el factor de recobro del yacimiento.

Cerro Dragón es un campo maduro, con décadas de producción acumulada, por lo que el desafío central ya no pasa solamente por descubrir nuevos reservorios, sino por mejorar la eficiencia de extracción en zonas donde todavía queda petróleo atrapado en la roca. En ese punto, la inyección de polímeros aparece como una herramienta técnica para sostener volúmenes y compensar la pérdida natural de presión y productividad.

El rol del RIGI

La presentación ante el RIGI busca encuadrar la inversión dentro del régimen diseñado para proyectos de gran escala, con beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios. Para PAE, el incentivo puede ser determinante para acelerar desembolsos en infraestructura, perforación y tecnología aplicada a campos convencionales.

El anuncio fue realizado en el Palacio de Hacienda, con la presencia del ministro de Economía, Luis Caputo, el CEO de PAE, Marcos Bulgheroni, autoridades provinciales y representantes sindicales del sector petrolero. La puesta en escena refleja la importancia económica y política del proyecto para Chubut, una provincia donde la actividad hidrocarburífera sigue siendo uno de los motores centrales del empleo privado y de la recaudación por regalías.



Reunión en el Palacio de Hacienda por la inversión de PAE para extender la vida útil de Cerro Dragón mediante recuperación terciaria en Chubut.
Reunión en el Palacio de Hacienda por la inversión de PAE para extender la vida útil de Cerro Dragón mediante recuperación terciaria en Chubut.

Producción adicional y empleo

Según las estimaciones del proyecto, el desarrollo podría generar una producción acumulada cercana a 24 millones de barriles de petróleo a lo largo de su vida útil. Además, se espera alcanzar un pico superior a los 11.300 barriles diarios, un volumen significativo para un yacimiento maduro que necesita nuevas tecnologías para sostener su aporte.

El impacto no se limita a la producción. La inversión también busca mantener activa la cadena de servicios petroleros de Chubut, integrada por contratistas, proveedores, transporte, mantenimiento, ingeniería, metalmecánica y empleo especializado. En cuencas maduras, cada intervención en pozos, cada planta nueva y cada programa de inyección sostiene una red de trabajo que excede ampliamente a la operadora.

Qué aporta la recuperación terciaria

La recuperación terciaria mediante polímeros consiste en inyectar agua modificada con sustancias químicas que aumentan su viscosidad. Esto permite mejorar el barrido dentro del reservorio y desplazar con mayor eficiencia el petróleo que permanece atrapado luego de las etapas primaria y secundaria de producción.

En términos simples, el polímero ayuda a que el fluido inyectado avance de manera más uniforme y empuje mejor el crudo hacia los pozos productores. De esta forma, se puede obtener una mayor recuperación del petróleo remanente sin depender exclusivamente de nuevas áreas exploratorias.

Una señal para la Cuenca del Golfo San Jorge

La apuesta de PAE representa una señal relevante para la Cuenca del Golfo San Jorge, una región que compite por inversiones en un mapa energético cada vez más marcado por el crecimiento no convencional de Vaca Muerta. Mientras Neuquén concentra la atención por el shale, Chubut busca sostener su lugar mediante eficiencia, tecnología y proyectos de recuperación avanzada.

El desafío será convertir la inversión anunciada en actividad concreta, producción incremental y empleo sostenido. Para la provincia, el proyecto puede significar más regalías, mayor movimiento económico y una extensión del horizonte productivo de uno de sus activos más estratégicos.