Oleoductos del Valle (Oldelval), operadora de la principal red de transporte petrolero de la Cuenca Neuquina, sufrió un incidente de seguridad informática que afectó determinados sistemas administrativos.

La empresa informó el episodio a la Comisión Nacional de Valores, activó sus protocolos de ciberseguridad y logró restablecer las plataformas comprometidas. El ataque no alcanzó los sistemas operativos ni provocó interrupciones en el transporte de petróleo.

Una arteria de US$39 millones diarios

Oldelval opera una red de más de 1.700 kilómetros y transporta más del 50% del petróleo producido en la Argentina y alrededor del 75% del crudo de la Cuenca Neuquina. Sus ductos conectan los principales yacimientos con refinerías y terminales portuarias de Bahía Blanca y Puerto Rosales.

Según los datos de producción de la Secretaría de Energía, Vaca Muerta alcanzó en mayo de 2026 unos 626.500 barriles diarios de shale oil. Aplicar una participación del 75% sobre ese volumen equivale a aproximadamente 469.875 barriles diarios.

Con un precio de referencia de US$83 por barril, cercano a la cotización internacional observada el 3 de agosto, ese flujo representa un valor bruto de alrededor de US$39 millones por día, US$1.190 millones mensuales y US$14.200 millones anualizados. No se trata de ingresos netos ni de una estimación directa de pérdidas, sino del valor teórico del petróleo expuesto a una eventual interrupción.


La red de Oldelval conecta la Cuenca Neuquina con Puerto Rosales y constituye la principal vía de evacuación del petróleo de Vaca Muerta (Fuente: Oldelval).
La red de Oldelval conecta la Cuenca Neuquina con Puerto Rosales y constituye la principal vía de evacuación del petróleo de Vaca Muerta (Fuente: Oldelval).


Sin impacto operativo, pero con una advertencia

Hasta el momento no se informó el origen, la metodología ni la motivación de los atacantes. Tampoco existen indicios públicos suficientes para afirmar que se trató de ransomware.

El abogado Gabriel Iezzi planteó que el incidente pudo haber funcionado como un “polígono de tiro”: una operación de prueba para detectar vulnerabilidades, adquirir información o demostrar capacidades. La hipótesis no fue confirmada por la empresa ni por las autoridades.

Aunque el ataque quedó limitado al entorno administrativo —IT—, expuso la necesidad de mantener una separación robusta con las redes de tecnología operacional —OT— que controlan estaciones de bombeo, válvulas y sistemas SCADA.

El riesgo de alcanzar los sistemas operativos

Una intrusión exitosa sobre esos sistemas podría obligar a reducir o detener el transporte, provocar acumulación de crudo en los yacimientos y forzar recortes de producción. El impacto alcanzaría el abastecimiento de refinerías, las exportaciones, las regalías provinciales, la recaudación fiscal y la balanza energética.

El antecedente más conocido ocurrió en Estados Unidos en 2021, cuando un ataque de ransomware llevó a Colonial Pipeline a detener preventivamente su red durante varios días y generó problemas de abastecimiento en la costa Este.

El caso de Oldelval fue mucho más benigno, pero dejó una señal inequívoca: a medida que Vaca Muerta aumenta su producción y su peso exportador, la ciberseguridad de oleoductos, gasoductos, terminales y plantas de tratamiento pasa a formar parte central de la seguridad energética argentina.