La empresa estadounidense Continental Resources realizó una comparación del potencial del shale argentino con el de Estados Unidos, anticipando un futuro lleno de oportunidades en el sector. Durante un evento en Houston, el vicepresidente de Land & Business Development, Ross Stuart, destacó las ventajas de la formación neuquina, especialmente de Vaca Muerta, un área que promete un largo camino de expansión, aunque también identificó desafíos significativos en términos de infraestructura.

Stuart subrayó que, hasta la fecha, se han perforado alrededor de 3.000 pozos horizontales en la formación neuquina, en contraste con las más de 30.000 perforaciones que se registran en cuencas estadounidenses como el Permian o el Williston. Esta diferencia resalta que el desarrollo en Argentina aún está en sus etapas iniciales, con un amplio margen para el crecimiento. “Es un desarrollo que recién comienza”, enfatizó, señalando la considerable brecha que existe respecto a los plays más avanzados en Norteamérica.

En el marco de la cumbre de la Cámara de Comercio Argentina-Texas (ATCC), que se llevó a cabo en paralelo a la Offshore Technology Conference (OTC), Stuart argumentó por qué Continental Resources decidió desembarcar en Vaca Muerta, señalando el potencial de crecimiento que presenta esta región. Fundada en 1967 por Harold Hamm, la compañía actualmente produce alrededor de 500.000 barriles equivalentes diarios y cuenta con miles de pozos en Estados Unidos. Luego de más de cinco décadas centrada en el mercado estadounidense, la firma comenzó su expansión internacional, realizando inversiones en países como Turquía y Argentina.

El ingreso a Vaca Muerta se concretó a principios de 2026, cuando Continental adquirió participaciones en áreas operadas por Pan American Energy y también compró un bloque propio. La empresa resaltó tanto la calidad geológica del recurso como el marco de colaboración que establece con los actores locales. En este contexto, Stuart enfatizó que el crecimiento del sector abre oportunidades para proveedores y empresas de servicios, incluidas las pequeñas y medianas empresas, aunque bajo un enfoque de expansión gradual. “El mercado va a crecer”, afirmó, explicando que el desarrollo dependerá de la capacidad para escalar operaciones y mejorar la eficiencia.

A pesar de las expectativas positivas, Stuart también hizo hincapié en los cuellos de botella que enfrenta la actividad, tales como la necesidad de ampliar la infraestructura existente, optimizar la logística —incluyendo el transporte de insumos como arena para fractura— y reducir los costos operativos. Al comparar el desarrollo de Vaca Muerta con el del Permian, señaló que, antes de su expansión masiva, este último era considerado uno de los campos menos económicos. “Hoy vemos patrones similares”, indicó.

Finalmente, el ejecutivo valoró el contexto regulatorio argentino, mencionando herramientas como el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), junto con el respaldo provincial y el apoyo financiero internacional, como factores que podrían atraer nuevas inversiones. Con este panorama, Continental Resources reafirmó su estrategia a largo plazo en el país, afirmando: “Hay una oportunidad de crecimiento y queremos ser parte”.