Estados Unidos volvió a mostrar una combinación que el mercado petrolero sigue de cerca: menos reservas comerciales, más producción y más exportaciones. En la semana cerrada el 11 de septiembre, los inventarios de crudo bajaron 600.000 barriles, mientras la producción se sostuvo cerca de niveles récord y Washington siguió usando su reserva estratégica para sumar oferta en un contexto de tensión en Medio Oriente.
Caen las reservas, pero menos de lo esperado
Según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), las reservas comerciales retrocedieron en unos 600.000 barriles. El descenso quedó por debajo de lo que esperaba el mercado: una encuesta entre analistas había proyectado una baja cercana a 1,5 millones de barriles.
El movimiento de los stocks se dio en un escenario internacional atravesado por la guerra en Medio Oriente y por la incertidumbre sobre el suministro global de crudo, dos factores que mantienen bajo presión a los precios y a la oferta disponible.
Exportaciones en alza y ajuste en el balance
Uno de los datos más relevantes de la semana fue el salto de las exportaciones de petróleo de Estados Unidos, que crecieron 41% frente a la semana previa. A la vez, las importaciones subieron 3,43%, lo que compensó en parte la salida de barriles del mercado interno.
La EIA además aplicó un ajuste estadístico que sumó cerca de 577.000 barriles diarios a los volúmenes que ingresaron al mercado estadounidense. Por eso, la variación de inventarios no se explica por un solo factor: influyen la producción, el comercio exterior, el consumo interno y las correcciones técnicas del balance.
Washington sigue usando la reserva estratégica
En paralelo, el Gobierno retiró alrededor de 400.000 barriles de la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR). Ese stock funciona como herramienta de emergencia y está bajo control federal, a diferencia de las reservas comerciales, que responden al funcionamiento habitual del mercado.
Desde el inicio de los ataques israelo-estadounidenses contra Irán, el 28 de febrero, Estados Unidos habría utilizado cerca de 130 millones de barriles de esa reserva. Además, Washington ya había comprometido la liberación de hasta 172 millones de los aproximadamente 415 millones de barriles que integraban ese stock a fines de febrero.
Producción récord y foco en la oferta global
Mientras caen los inventarios estratégicos, la producción estadounidense no afloja. En la última semana relevada, el país produjo 13,94 millones de barriles diarios, casi 500.000 barriles por día más que un año atrás.

La foto del mercado muestra tres señales simultáneas: menores reservas comerciales, producción en máximos y exportaciones en fuerte alza. Para las próximas semanas, la clave será ver si Estados Unidos puede sostener ese nivel de bombeo y cuánto tiempo más seguirá apelando a su stock estratégico para reforzar la oferta de crudo.









