El ministro de Energía de Neuquén, Gustavo Medele, afirmó que el desarrollo de GNL impulsado junto a YPF puede modificar la escala de Vaca Muerta. Durante una presentación en la Legislatura provincial, sostuvo que la provincia necesita pasar de una lógica centrada en producir más hidrocarburos a otra enfocada en asegurar mercados para ese volumen.

La frase que utilizó resume el problema estructural del sector: “poner el producto en la góndola”. Vaca Muerta ya demostró capacidad técnica para producir gas, pero su crecimiento depende de la infraestructura disponible para evacuarlo, procesarlo y venderlo.

Transporte, licuefacción y mercados globales

El proyecto contempla conectar la producción neuquina con la costa atlántica de Río Negro, donde se ubicaría la infraestructura de licuefacción y exportación. La clave es que el desarrollo tendría su propio canal de evacuación, mediante un gasoducto dedicado hacia Punta Colorada, reduciendo la dependencia de la demanda local y de los picos estacionales.

Sin una vía exportadora permanente, parte del potencial gasífero queda limitado por el tamaño del mercado argentino, la capacidad de transporte interno y la demanda de países vecinos. Con GNL, el gas de Vaca Muerta podría transformarse en un producto exportable por barco, con acceso a compradores de mayor escala y contratos de largo plazo.

Las áreas mejor posicionadas

El punto de partida ya tiene nombres propios. En abril de 2026, Neuquén produjo 101,19 millones de metros cúbicos diarios de gas, de los cuales más del 90% correspondió a producción no convencional. Dentro de ese volumen, el shale gas explicó 82,75 millones de metros cúbicos diarios.

Ordenadas de mayor a menor producción actual, las áreas con mayor peso gasífero son: Fortín de Piedra, con 16,41 millones de m³/d; Aguada Pichana Este, con 12,02 millones de m³/d; La Calera, con 10,66 millones de m³/d; Sierra Chata, con 8,04 millones de m³/d; y Aguada Pichana Oeste, con 7,71 millones de m³/d.

Detrás aparecen otros bloques relevantes para una eventual expansión del suministro: Loma La Lata-Sierra Barrosa, con 4,89 millones de m³/d; Rincón del Mangrullo, con 4,65 millones de m³/d; y El Mangrullo, con 4,51 millones de m³/d.

Ese ranking muestra que el primer abastecimiento potencial del GNL debería apoyarse en áreas maduras, con escala productiva, experiencia operativa y cercanía al corazón gasífero de Vaca Muerta. Fortín de Piedra, Aguada Pichana Este, La Calera y Aguada Pichana Oeste aparecen como los bloques más naturales para liderar esa etapa inicial.


Ranking de áreas gasíferas de Vaca Muerta con mayor producción actual y potencial inicial para abastecer una futura cadena de GNL.
Ranking de áreas gasíferas de Vaca Muerta con mayor producción actual y potencial inicial para abastecer una futura cadena de GNL.

Una inversión para abrir camino

Medele señaló que la etapa de ingeniería básica demandará cerca de 100 millones de dólares en estudios, consultorías y diseño técnico. Esa inversión inicial no representa todavía la construcción completa del sistema, pero sí marca el inicio de una fase decisiva: ordenar la cadena de valor completa, desde el pozo hasta el buque.

Para Neuquén, el GNL no es solo una obra más. Es la posibilidad de convertir recursos subterráneos en una plataforma exportadora de largo plazo. Si el proyecto avanza, Vaca Muerta dejaría de depender únicamente del mercado interno y regional, y pasaría a competir en el comercio global de energía.