A Palermo Aike no parece faltarle recurso. La formación se extiende por unos 12.000 km² en la Cuenca Austral y tendría alrededor de 10.000 millones de barriles equivalentes, cerca de un tercio del volumen estimado para Vaca Muerta.

La gran incógnita está en la productividad comercial de la roca.

El Maypa.x-1, primer horizontal realizado por YPF y CGC, confirmó la presencia de hidrocarburos, aunque con resultados todavía modestos. Durante 102 días de ensayo de producción acumuló 769 m³ de petróleo y mostró caudales que descendieron desde aproximadamente 100 hasta 44 barriles diarios, además de producción de gas y condensado. La terminación incluyó 12 etapas de fractura.

El resultado permitió avanzar en el conocimiento del play, pero todavía hacen falta más pozos para determinar si esas productividades pueden alcanzar niveles económicamente atractivos.

Ubicación del pozo Maypa.x-1 en Palermo Aike, Cuenca Austral.(Fuente: CGC).
Ubicación del pozo Maypa.x-1 en Palermo Aike, Cuenca Austral.(Fuente: CGC).


El costo de explorar una nueva frontera

Los costos también representan un desafío, aunque la comparación directa con Vaca Muerta requiere cautela.

El Maypa.x-1 demandó una inversión inicial cercana a US$ 28 millones. Para la nueva campaña, YPF comprometió unos US$ 200 millones para tres pozos exploratorios y el Gobierno de Santa Cruz estimó en US$ 75-80 millones la inversión asociada al primero.

Eso no significa que Palermo Aike sea intrínsecamente varias veces más costosa que Vaca Muerta. Hoy se comparan pozos exploratorios de un play en una etapa temprana con una cuenca que ya funciona bajo un modelo industrial.

Neuquén acumuló más de una década de aprendizaje, infraestructura instalada, equipos dedicados, proveedores especializados, logística de arena y agua. Esa escala permitió reducir tiempos y costos de manera progresiva.

Qué necesita para dar el salto

El próximo paso será ampliar la cantidad de pozos para entender una roca que aparece más heterogénea y determinar cuáles son sus mejores zonas productivas.

Si los resultados acompañan, el desarrollo deberá sumar servicios y equipos instalados localmente, logística de arena, redes de captación, instalaciones de tratamiento y sistemas de manejo de agua. La continuidad de las inversiones será fundamental para recorrer la curva de aprendizaje y empezar a capturar economías de escala.

En términos de madurez operativa, Palermo Aike puede pensarse entre 10 y 12 años detrás de Vaca Muerta. No necesariamente por la calidad de su recurso, sino por el conocimiento acumulado, la infraestructura y el grado de industrialización alcanzado en Neuquén.

El verdadero examen de Palermo Aike

La próxima campaña deberá empezar a responder la pregunta central: no si existen hidrocarburos, algo que ya fue comprobado, sino si pueden producirse con tasas comerciales y luego reproducir esos resultados en diferentes pozos.

Ese fue el salto que transformó a Vaca Muerta en un desarrollo masivo. Para Palermo Aike, el desafío ahora es comenzar a recorrer ese mismo camino hacia la escala industrial.