En abril, Vaca Muerta registró un total de 2.335 etapas de fractura, lo que indica un leve descenso en comparación con el récord histórico de 2.616 etapas alcanzado en marzo. Sin embargo, esta cifra sigue siendo notable y reafirma un año excepcional para el shale argentino. La actividad en la cuenca no solo se mantiene, sino que también se ve impulsada por la implementación de nuevas tecnologías que optimizan los procesos.

Según un informe de la Fundación Contactos Energéticos, el nivel de actividad en abril confirma que la operación se sostiene por encima de las 2.300 fracturas mensuales en 2026. En febrero, se contabilizaron 2.371 etapas, lo que refuerza las proyecciones de crecimiento para el sector. Vaca Muerta se posiciona como el principal motor energético del país, con la actividad no convencional liderando la producción de hidrocarburos.

YPF se destaca en este panorama, liderando el desarrollo con un 48,6% de las etapas de fractura, marcando el ritmo de la actividad en la cuenca neuquina. La compañía concentra sus operaciones en áreas clave como La Amarga Chica, Bandurria Sur y Bajo del Toro Norte, además de mantener un compromiso activo en el sector del gas.

Otras operadoras, como Pluspetrol, también están aumentando su participación en el mercado, con un total de diez empresas que solicitaron sets de fractura para trabajar en 18 áreas durante abril. Las empresas de servicios juegan un rol fundamental en este desarrollo, con Halliburton liderando el segmento por el número de etapas realizadas, seguido de SLB y otras firmas del sector.

El sostenimiento de esta actividad se ve respaldado por la adopción de tecnologías avanzadas. La implementación de sistemas de automatización y control digital, junto con técnicas innovadoras como el simul-frac (fracturas simultáneas), permite mejorar la eficiencia y reducir costos, alineando el desarrollo local con los estándares de los principales plays en Estados Unidos.

Además, la actividad comienza a expandirse hacia nuevas áreas. En abril, se oficializaron avances en regiones de Río Negro, donde nuevos actores buscan posicionarse en el sector productivo. Este proceso acompaña un esquema de inversiones que se mantiene en niveles récord, proyectando un fuerte incremento en la producción en los próximos años.

Las estimaciones del sector sugieren que el año 2026 podría culminar con la mayor producción de petróleo en la historia argentina, con cerca del 70% proveniente de recursos no convencionales. Este crecimiento estará respaldado tanto por el aumento en la actividad de fracking como por obras de infraestructura clave, incluyendo proyectos vinculados a la exportación de crudo y el desarrollo de gas natural licuado (GNL).

A pesar de la leve corrección mensual, abril confirma que la actividad en Vaca Muerta se mantiene en un nivel elevado, consolidando un escenario de crecimiento sostenido para el desarrollo no convencional en Argentina.