La empresa provincial de hidrocarburos Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) da un paso decisivo al abrir el juego a inversores para acelerar el desarrollo de 15 nuevos bloques en la famosa formación de Vaca Muerta. En una reciente entrevista, su presidente, Guillermo Savasta, explicó los detalles de este nuevo esquema de asociación que busca atraer inversiones, con un enfoque claro en la exploración, la infraestructura y la sustentabilidad.
El gobierno provincial ha lanzado una licitación tanto a nivel nacional como internacional con el objetivo de sumar interesados en estas áreas hidrocarburíferas. La meta es ampliar la frontera de actividad en Vaca Muerta y poner en valor bloques situados en diversas zonas de la cuenca. Savasta destacó que la compañía busca alcanzar una producción de 10.000 barriles diarios este año, un objetivo ambicioso que refleja el crecimiento sostenido de GyP.
La iniciativa se centra en bloques ubicados en el norte, noroeste, centro y sur de la cuenca shale, muchos de los cuales están cerca de infraestructura existente o tienen potencial para integrarse en futuros desarrollos no convencionales. Para GyP, el primer paso es generar información técnica que reduzca la incertidumbre geológica y permita transformar esos bloques en oportunidades concretas de inversión. “Queremos trabajos que vayan derriskeando (eliminar riesgo geológico) los bloques y que los pongan en valor para pasar a la etapa de desarrollo”, afirmó Savasta.
El modelo de negocio propuesto mantiene a la petrolera provincial como un socio estratégico, mientras que las empresas interesadas deberán aportar inversión, capacidad técnica y planes de trabajo. En esta nueva ronda de licitación, GyP ha incorporado mayor flexibilidad en las condiciones para adaptarse a las características de cada bloque y mejorar la competitividad de la convocatoria. “En la oferta que se presente, se propondrá un plan de trabajo y también la participación de GyP, que podrá variar entre un 10% y un 20%”, explicó el presidente de la compañía.
En cuanto a las regalías, se establece una base del 15%, aunque con posibilidad de ajuste según la normativa vigente y las condiciones de cada área. “Las regalías pueden variar en un 3%, para más o para menos, dependiendo de la normativa y las características específicas de los bloques”, añadió Savasta.
GyP nació como una herramienta estratégica para participar en el desarrollo hidrocarburífero de Neuquén. Savasta, quien forma parte de la compañía desde 2014, subrayó que la firma ha logrado un crecimiento sostenido y actualmente participa como socia en 14 bloques en explotación no convencional. “GyP es la empresa provincial de hidrocarburos, de todos los neuquinos, y se le han reservado bloques en el marco de la ley”, recordó, enfatizando el papel crucial que tiene en los desarrollos no convencionales de la provincia.
El crecimiento productivo es uno de los ejes centrales de la actual etapa. Según Savasta, la compañía ha pasado de metas iniciales modestas a una producción que refleja el avance de Vaca Muerta y el rol que puede desempeñar una empresa provincial asociada al capital privado. “Al principio, pensábamos en objetivos de 500 o 1.000 barriles. Hoy esperamos llegar a los 10.000 barriles diarios, lo que marca un crecimiento sostenido y nos enorgullece ser parte de este desarrollo provincial”, afirmó.
El esquema de financiamiento es clave para entender este modelo. GyP no asume la totalidad de las inversiones, sino que estructura asociaciones donde los socios privados financian el desarrollo y recuperan ese aporte a través de la producción futura. “En lugar de financiarse mediante bancos o fondos propios, lo hace a través de las empresas socias, quienes recuperan el financiamiento mediante un porcentaje de la producción”, explicó Savasta.
Además de la exploración y producción, la infraestructura es una condición central para que los proyectos puedan escalar. Savasta indicó que “cada bloque, al comprobar la posibilidad de extraer hidrocarburos, deberá desarrollar la infraestructura necesaria hasta los troncales. En la etapa de explotación, se prevé un bono de infraestructura que se acordará con la provincia”.
A pesar de que la mayoría de los desarrollos actuales están vinculados a la ventana de líquidos, GyP también tiene la vista puesta en el futuro del gas de Vaca Muerta, especialmente por su potencial de exportación regional y los proyectos de GNL. “El gas es un recurso abundante en Vaca Muerta, el mercado local está satisfecho, y hay potencial en el regional que se está intentando destrabar con Brasil y Chile”, comentó Savasta.
Por último, el titular de GyP enfatizó la importancia de la licencia social y ambiental en la actividad. Para él, el crecimiento de Vaca Muerta debe sustentarse en consensos, empleo local, formación y cuidado del entorno. “El desarrollo tiene que ser sustentable tanto social como ambientalmente”, concluyó.









