Greenland Energy Company firmó un acuerdo de servicios con Halliburton para avanzar en su campaña de exploración 2026 en la cuenca Jameson Land, ubicada en el este de Groenlandia. El programa apunta a perforar los primeros pozos modernos de exploración onshore en esa región en varias décadas.
Según informó la compañía, Halliburton aportará servicios integrados de consultoría, logística, servicios de pozo y soporte de perforación. El contrato forma parte de una estrategia operativa más amplia para ejecutar una campaña en un entorno remoto, con condiciones árticas y una ventana de trabajo limitada.
El acuerdo se suma a contratos previos de Greenland Energy con Stampede Drilling, que proveerá una plataforma apta para operaciones en el Ártico bajo un convenio de cinco años, y con otros proveedores técnicos como IPT Well Solutions.
Dos pozos para probar una cuenca subexplorada
El inicio de la perforación está previsto para octubre de 2026. El plan contempla los pozos OPW-1 y OPW-6, ambos con una profundidad estimada cercana a los 3.500 metros.
La cuenca Jameson Land abarca aproximadamente 2 millones de acres en la región de Scoresby Sound. De acuerdo con estimaciones independientes citadas por la empresa, el área podría contener hasta 13.000 millones de barriles de recursos prospectivos brutos no arriesgados.

Se trata, sin embargo, de una campaña de exploración fronteriza. Esto implica que el potencial es elevado, pero también lo es el riesgo geológico. A diferencia de cuencas maduras, donde existe producción, infraestructura y una mayor densidad de datos, Jameson Land conserva un perfil de alto riesgo y alto impacto exploratorio.
Un modelo de earn-in
La estructura comercial del proyecto establece que Greenland Energy podrá ganar hasta un 70% de participación en el área de licencia si logra ejecutar con éxito la perforación inicial. El 30% restante queda en manos de su socio, 80 Mile PLC, a través de su subsidiaria White Flame Energy.
Greenland Energy, que cotiza en Nasdaq bajo el ticker GLND, se focaliza exclusivamente en el desarrollo de esta cuenca. La compañía completó recientemente una oferta pública destinada a financiar la preparación operativa, la contratación de servicios, la adquisición de equipos de largo plazo y la logística necesaria para la campaña.
Una historia exploratoria que vuelve a escena
Jameson Land es reconocida desde la década de 1970 como una cuenca con potencial hidrocarburífero. Durante los años 80, ARCO lideró trabajos de evaluación que incluyeron mapeo geológico, estudios sedimentológicos y geoquímicos, sísmica 2D, gravimetría y magnetometría.
Aquellos estudios identificaron posibles sistemas petroleros con rocas generadoras del Pérmico superior y reservorios en secuencias del Pérmico-Triásico y Jurásico. Sin embargo, la actividad se discontinuó a comienzos de los años 90 sin que se completara una campaña moderna de pozos exploratorios.
Hoy, Greenland Energy busca reinterpretar esa información histórica con tecnologías actuales de imagen del subsuelo y planificación operativa.
Logística, ambiente y comunidades locales
El proyecto enfrenta desafíos propios de una operación ártica: clima extremo, aislamiento geográfico, infraestructura limitada y altos costos de movilización. La compañía también avanza con permisos, planificación de infraestructura y tareas de relacionamiento con actores locales, incluyendo la comunidad de Ittoqqortoormiit.
El componente ambiental y social será uno de los puntos de mayor seguimiento. Toda actividad hidrocarburífera en el Ártico suele recibir escrutinio de autoridades, comunidades y organizaciones ambientales.
En ese contexto, el ingreso de Halliburton apunta a reducir riesgos operativos mediante experiencia técnica en perforación, logística y ejecución de pozos en ambientes complejos.
Una apuesta de alto riesgo y alto impacto
La campaña de Greenland Energy representa uno de los programas exploratorios frontier más observados del Ártico. Su importancia radica en que podría reactivar el interés por una cuenca con datos históricos prometedores, pero todavía sin desarrollo comercial probado.
Si los pozos confirman acumulaciones económicamente viables, Jameson Land podría abrir una nueva provincia petrolera en Groenlandia. Si no lo hacen, el proyecto quedará como otro ejemplo de los límites técnicos, económicos y geológicos que enfrentan las campañas exploratorias en regiones remotas.









