La Cuenca Neuquina se prepara para un nuevo salto en su desarrollo energético, impulsada por una inversión récord, el crecimiento del GNL y la formación de talento especializado. Estos tres pilares son fundamentales para el futuro de Vaca Muerta, mientras que el desafío político radica en mantener este impulso y transformarlo en desarrollo sostenible.

Proyección de inversión para el 2026

Según el mapa de inversiones petroleras, se prevé que el sector alcance US$ 13.890 millones en 2026, un incremento del 13,5% respecto a los US$ 12.243 millones de 2025. De esta suma, la Cuenca Neuquina acaparará el 91%, lo que refleja un cambio significativo en el modelo energético argentino. En 2016, esta cuenca recibía el 62% de las inversiones, mientras que hoy el Golfo San Jorge ha caído al 8%.

El papel del GNL en el desarrollo energético

El gobernador Rolando Figueroa promulgó la Ley 3566, que ratifica el acuerdo entre Neuquén y YPF para el proyecto de Gas Natural Licuado. Esta ley otorga estabilidad fiscal por hasta 30 años y establece un régimen de regalías especial, lo que brinda las garantías necesarias para atraer grandes inversiones. El GNL se presenta como una solución clave para el gas neuquino, que, si logra ser licuado y exportado, puede alcanzar un alto valor en el mercado internacional.

La importancia del talento humano en Vaca Muerta

El Instituto Vaca Muerta reportó que el 81% de los alumnos que comenzaron sus cursos los finalizaron, con el objetivo de capacitar a 2.500 personas para fin de año. Este fenómeno refleja la creciente demanda de personal calificado en el sector energético, con más de 35.000 postulaciones entre febrero y mayo. La generación de empleo local es crucial para el desarrollo económico de la región y para el futuro de Vaca Muerta.