La OPEP, organización que agrupa a los principales países productores de petróleo, se encuentra en un momento crítico tras la inesperada salida de Emiratos Árabes Unidos (EAU). En este contexto, el bloque está considerando un incremento en su producción diaria de crudo de 188.000 barriles. Esta medida se discute en un marco de crisis energética y caída en la producción global.

La decisión de aumentar la producción busca contrarrestar la disminución de la oferta que ha afectado al mercado energético. Este aumento propuesto es similar al incremento de 206.000 barriles diarios que se registró el mes anterior. La salida oficial de EAU, programada para el 1º de mayo, ha generado un vacío en la OPEP, que ahora cuenta con 21 miembros, entre los que se incluye a Irán. Sin embargo, en los últimos años, solo siete países, junto a EAU, han tomado las decisiones más relevantes sobre la producción.

La guerra en el Golfo Pérsico, que es la causa principal de la salida de Emiratos, sigue impactando negativamente en el sector petrolero. De acuerdo a los datos más recientes, la producción global de la OPEP+ cayó un 18,6% desde febrero, disminuyendo de casi 43 millones de barriles diarios a 35 millones en marzo. Este descenso refleja el profundo impacto que la crisis geopolítica y el conflicto bélico han tenido sobre la industria del petróleo.

En este panorama, la OPEP+ busca mantener la estabilidad del mercado petrolero. El aumento de la producción en 188.000 barriles diarios se suma a los esfuerzos del grupo por asegurar un suministro constante de crudo, en medio de una significativa reducción de la oferta a nivel global. Los países que se reunirán este domingo para discutir sobre la producción incluyen a Arabia Saudita, Irak, Kuwait, Argelia, Kazajistán, Rusia y Omán.

Los miembros de la OPEP+ han jugado un papel fundamental en la regulación del mercado petrolero, intentando mitigar los efectos de la caída en la producción, mientras que los precios se ven presionados por el conflicto en Medio Oriente. En un contexto paralelo, Estados Unidos logró alcanzar un récord histórico en sus exportaciones de petróleo, con 6,4 millones de barriles diarios exportados en la semana que finalizó el 24 de abril, un aumento significativo respecto a los 5 millones de la semana anterior. Esta situación ha llevado a una reducción de las reservas de crudo en el país en 6,2 millones de barriles, lo que evidencia la alta demanda internacional por el petróleo.