El proyecto Los Toldos II Este de Tecpetrol avanza con firmeza en la formación de Vaca Muerta, con la ambición de alcanzar una producción de 70.000 barriles de petróleo diarios para mediados de 2027. Esta iniciativa, que abarca un área de 78 kilómetros cuadrados en la Cuenca Neuquina, requiere una inversión inicial de US$3.000 millones y ya ha movilizado a más de 700 pequeñas y medianas empresas (pymes) en su cadena de valor.
La magnitud del desarrollo implica la construcción de plantas de tratamiento, ductos y la perforación de 400 pozos, consolidándose como uno de los proyectos más ambiciosos en la industria del crudo. Tecpetrol, parte del Grupo Techint, pone un énfasis especial en la colaboración con las pymes, que se han convertido en un símbolo de los grandes proyectos, similar al exitoso Fortín de Piedra, el mayor bloque productor de gas de Argentina.
El CEO de Tecpetrol, Ricardo Markous, subraya que este entramado productivo local es esencial para el éxito de la operación. La estrategia de la empresa busca crear una sinergia positiva con las pymes, permitiéndoles crecer junto a los desafíos técnicos que presenta el shale. “Más de 700 empresas nacionales están colaborando en la puesta en marcha de Los Toldos II Este, el proyecto de Tecpetrol para el desarrollo del petróleo no convencional en Vaca Muerta”, afirmó Markous.
El proyecto, conocido como LT2E, es considerado un emprendimiento greenfield, lo que significa que su desarrollo comenzó desde cero, requiriendo un proceso exhaustivo de diseño y coordinación logística. “Las pymes están involucradas en toda la cadena –explica Markous–. Desde la fase de exploración hasta la construcción de los pozos. Este yacimiento es ahora una realidad gracias a un tejido industrial que hizo posibles estas inversiones”.
En términos de avance, la obra presenta un progreso estimado del 30% en la construcción de instalaciones de superficie, como plantas de tratamiento y ductos. La integración dentro del Grupo Techint es fundamental, ya que Techint Ingeniería y Construcción (TEIC) se encarga de las obras civiles. Actualmente, la actividad de perforación, que comenzó en enero de este año, ya cuenta con tres equipos operando simultáneamente en el área para cumplir con los hitos establecidos en el cronograma.
Martín Bengochea, Vicepresidente de la Cuenca Neuquina y Vaca Muerta, destaca que la magnitud de la inversión y el volumen de capital humano involucrado colocan a este activo en un nivel de relevancia comparable al de Fortín de Piedra en el mercado del gas. Las proyecciones de producción son ambiciosas: se espera alcanzar 35.000 barriles de petróleo por día para finales del primer trimestre de 2027, y duplicar esa cifra a 70.000 barriles diarios en julio del mismo año.
La planificación integral de Los Toldos II Este incluye la perforación de aproximadamente 400 pozos a lo largo de su ciclo de vida. Hasta la fecha, el yacimiento cuenta con 12 pozos listos para producir, y se anticipa que la campaña de terminación de los primeros pads comience formalmente a mediados de este año. La experiencia adquirida en el desarrollo de otros bloques en Argentina fue crucial; los técnicos han incorporado conocimientos vitales sobre la ubicación de pozos, distancias óptimas y diseño de fracturas.
En LT2E, se implementa un desarrollo de cuatro niveles simultáneamente, buscando minimizar la interferencia entre pozos, un fenómeno conocido en la industria como child wells. Sin embargo, Bengochea advierte que no todos los conocimientos son aplicables de un yacimiento a otro. La geología de Los Toldos II Este presenta características de producción únicas que exigen que Tecpetrol desarrolle nuevas experiencias a medida que se profundiza el conocimiento del campo. Este aprendizaje continuo permite a la organización actuar con flexibilidad ante imprevistos.
El impacto socioeconómico del proyecto se extiende más allá de la provincia de Neuquén. En los momentos de máxima actividad, se estima que 4.000 personas estarán trabajando de manera directa e indirecta en el yacimiento. El impulso a los servicios industriales y tecnológicos vinculados al petróleo genera un efecto positivo que se siente en diversas regiones de Argentina. Para la macroeconomía nacional, el aporte de LT2E es estratégico en un contexto donde el país ya es superavitario en petróleo, y la incorporación de estos volúmenes adicionales permitirá aumentar los saldos exportables.
La sostenibilidad financiera del proyecto es otro aspecto crucial. Dada la alta demanda de capital, la empresa mantiene un control riguroso de costos y una comunicación constante entre los sectores de logística, perforación y finanzas. Una vez que el yacimiento alcance su fase de meseta de producción, se prevé que requerirá inversiones anuales de mantenimiento cercanas a US$400 millones. Este flujo constante de capital asegura la continuidad operativa y la estabilidad para cientos de proveedores.
En términos de cultura organizacional, el proyecto ha impulsado una transformación interna. La experiencia adquirida durante el crecimiento explosivo de Fortín de Piedra permitió que la estructura de la compañía enfrentara este nuevo desafío con mayor naturalidad. Sectores que en 2017 se crearon desde cero, como la logística de arenas de fractura, hoy operan bajo procesos consolidados y medibles.
Finalmente, la integración de las comunidades locales en el desarrollo del proyecto es un aspecto que Markous resalta con orgullo. La participación de las 700 pymes no solo es una necesidad logística, sino también una decisión estratégica para fomentar el crecimiento regional. Al brindar continuidad laboral a las empresas de servicios, se promueve la retención de talento especializado y se estimula la inversión en tecnología por parte del sector privado. Este modelo de colaboración, donde la operadora impulsa a todo un sector, es lo que permite que proyectos de la envergadura de Los Toldos II Este sean viables y sostenibles en el tiempo.










