El CEO de YPF, Horacio Marín, resaltó en Neuquén la productividad de clase mundial que exhibe Vaca Muerta, afirmando que esta formación geológica puede incluso superar a los principales desarrollos shale de los Estados Unidos. Durante su intervención en el V Simposio de Exploración y Producción de Recursos No Convencionales, organizado por la Society of Petroleum Engineers (SPE), Marín enfatizó la eficiencia como el eje fundamental para mantener la competitividad en el sector.

“Vaca Muerta tiene rendimientos de clase mundial y está a la altura, e incluso por encima, de los principales desarrollos shale de Estados Unidos”, declaró Marín con firmeza. En este contexto, el CEO subrayó que el verdadero desafío no radica en el tipo de cambio, sino en la necesidad de mejorar la productividad: “Las productividades las tenemos que generar con eficiencia, no con devaluación”.

Durante su exposición, Marín también presentó los lineamientos del Plan 4x4 de YPF, una estrategia ambiciosa que busca multiplicar por cuatro los resultados de la compañía en un plazo de cuatro años. Este programa se basa en la optimización operativa, el enfoque en el petróleo y la gestión en tiempo real, elementos clave para el crecimiento de la empresa.

Además, el ejecutivo anticipó que YPF está por definir una inversión cercana a los 30.000 millones de dólares para impulsar proyectos de exportación de GNL, un paso crucial para monetizar el potencial del shale argentino. El objetivo es que el país logre superar los 30.000 millones de dólares anuales en exportaciones energéticas hacia el año 2030.

El simposio reunió a destacados referentes de la industria energética, tanto a nivel local como internacional, y sirvió como un espacio técnico para debatir los desafíos que enfrenta el desarrollo no convencional. Durante las jornadas se presentaron más de 70 trabajos relacionados con la innovación en perforación, estrategias de producción, logística e incorporación de nuevas tecnologías.

En este marco, el foco del sector ha cambiado; ya no se trata solo de demostrar el potencial de Vaca Muerta, sino de mejorar su eficiencia y consolidar su competitividad en el ámbito global. La formación se perfila como el principal motor energético del país, en un contexto donde la necesidad de optimizar recursos se vuelve cada vez más apremiante.