Neuquén decidió mover una variable cada vez más sensible para el desarrollo de Vaca Muerta: el agua. El Gobierno provincial oficializó un aumento progresivo del canon que pagan las empresas hidrocarburíferas por el uso del recurso en perforaciones no convencionales, con el objetivo de incentivar la reutilización, mejorar la trazabilidad del consumo y administrar con mayor rigor la presión hídrica en un contexto de sequía.
La medida quedó formalizada mediante la Disposición 260/26 de la Subsecretaría de Recursos Hídricos, publicada en el Boletín Oficial y ratificada por el Decreto Provincial 792. El esquema comenzará a regir el 1 de julio de 2026 y tendrá una segunda actualización desde el 1 de enero de 2027.
Un canon atado al combustible
Desde julio, las compañías que utilicen agua en perforaciones de exploración y explotación no convencional deberán pagar por cada metro cúbico un canon equivalente al valor de 2,5 litros de combustible Oil Grado 3 comercializado por YPF en Neuquén capital. Desde enero de 2027, el valor pasará a 3 litros por metro cúbico.
La suba implica un aumento del 20% en la unidad de referencia, sin contar variaciones en el precio del combustible. Así, la Provincia no fija sólo un monto administrativo, sino una señal económica móvil: cuanto mayor sea el uso de agua fresca, mayor será el costo directo de la operación.
El agua, nueva variable del shale
El objetivo oficial es empujar a la industria hacia esquemas de eficiencia, reutilización y recirculación. En Vaca Muerta, el agua es indispensable para la perforación y la fractura hidráulica, pero también se volvió una variable ambiental, logística y económica a medida que crece la escala del shale.
La norma establece que el canon se aplicará según el destino final del agua, incluso cuando el abastecimiento sea realizado por terceros. Para eso, las operadoras deberán acreditar el uso efectivo mediante documentación respaldatoria y declaraciones juradas.
Ese punto es central: el cambio no se limita al precio. También busca ordenar la información sobre captación, transporte, uso, reutilización y disposición final del recurso.

Incentivos para reutilizar
La disposición instruye a los organismos provinciales a diseñar mecanismos de incentivo para proyectos que incorporen aprovechamientos complementarios del agua captada. Allí aparecen posibles usos productivos, agropecuarios, forestales, industriales o ambientales.
El trasfondo es la emergencia hídrica declarada en Neuquén en octubre de 2025. La provincia busca preservar reservas de agua en un escenario de sequía prolongada y, al mismo tiempo, sostener una actividad central para la producción energética, la inversión y las divisas.
Cómo seguir el impacto
Una forma concreta de monitorear la medida será cruzar tres indicadores: metros cúbicos de agua declarados por las empresas, etapas de fractura realizadas y porcentaje de agua reutilizada. Con esos datos se podrá observar si el nuevo canon modifica comportamientos o si funciona apenas como un costo adicional dentro de la operación.
El seguimiento también debería mirar el consumo de agua por etapa y por pozo, la cantidad de proyectos de reúso aprobados y el volumen efectivamente recirculado. En una Vaca Muerta que aumenta escala, la eficiencia hídrica empieza a convertirse en parte de la competitividad no convencional.










