Neuquén cerró mayo con una producción récord de petróleo de 634.802 barriles diarios, 5.878 barriles por encima de abril, y consolidó el salto exportador que impulsa Vaca Muerta. Frente a una producción nacional de 883.247 bbl/d, la provincia explicó el 71,9% del total argentino. El dato confirma que el crecimiento hidrocarburífero del país tiene hoy un centro de gravedad definido: los desarrollos no convencionales neuquinos.
El gas también marcó una aceleración. La producción provincial llegó a 114 millones de metros cúbicos diarios, frente a los 101,19 millones de abril. El salto debe leerse en un contexto de mayor demanda estacional, pero refuerza la capacidad de respuesta del sistema neuquino durante el invierno.
La composición de la oferta muestra la profundidad del cambio. En abril —último mes con desglose oficial disponible— el shale oil aportó 610.664 bbl/d, el 97,1% del crudo neuquino, mientras que el shale gas explicó 82,75 millones de m³/d, el 81,8% del total provincial. La performance ya no depende de una expectativa geológica: responde a una base de pozos, equipos, fracturas y facilidades que se expande en escala.

Del récord de pozo al mercado externo
La mejora productiva ya tiene reflejo comercial. Neuquén exportó US$ 1.037 millones en mayo, el 10,87% de las ventas externas argentinas, y se ubicó cuarta detrás de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. Entre enero y mayo acumuló US$ 3.450 millones, con combustibles y energía como eje casi excluyente de esa canasta.
Este avance expresa el efecto del shale oil, pero también anticipa un desafío: sostener el crecimiento requerirá ampliar en paralelo la evacuación de crudo, la capacidad de tratamiento y el acceso a mercados regionales y globales para el gas.
La expectativa: duplicar no es sólo producir más
La provincia busca convertir ese potencial en un horizonte de largo plazo a través del proyecto de GNL con YPF. La iniciativa, que prevé tratarse en la Legislatura el 24 de junio, propone estabilidad fiscal por 30 años, un esquema de regalías asociado al precio del gas, exenciones y un bono de infraestructura de US$ 175 millones para cinco bloques no convencionales.
El acuerdo no agrega producción por sí mismo. Su objetivo es mejorar la competitividad del gas para llenar ductos y respaldar inversiones de gran escala. La realidad de Neuquén es un récord operativo sostenido por Vaca Muerta; la expectativa es que esa productividad se convierta en una plataforma exportadora estable, con infraestructura y demanda suficientes para sostener la meta de duplicar la producción hacia 2030.









