La operadora malaya Petronas dio un nuevo salto en el offshore de Surinam al confirmar dos descubrimientos y una evaluación positiva en el Bloque 52. Los resultados elevaron el acumulado de la compañía a ocho pozos exitosos en el país y a más de 1.000 millones de barriles equivalentes de petróleo (MBOE) de recursos recuperables.

Tres pozos que amplían el mapa del Bloque 52

Caiman-1, perforado en apenas 90 metros de agua y hasta 5.065 metros de profundidad total, atravesó múltiples intervalos de areniscas cretácicas con petróleo. Más lejos de la costa, SAC-1 encontró reservorios gasíferos a 610 metros de lámina de agua; sus pruebas de formación confirmaron buena calidad de roca y capacidad de entrega de gas.

El tercer hito fue Roystonea-2, un pozo de evaluación perforado unos 7 kilómetros al norte de Roystonea-1. Las pruebas confirmaron la continuidad lateral de los reservorios con petróleo y una productividad sólida, un dato clave para pasar de hallazgos aislados a volúmenes con escala de desarrollo.

Petronas opera el bloque con el 80% de participación y Paradise Oil Company —filial de Staatsolie— conserva el 20%. La secuencia fortalece la opción de desarrollos combinados de petróleo y gas, aunque la comercialidad del crudo todavía deberá ser formalmente declarada.

La extensión del “Golden Lane”

El avance no responde a un fenómeno geológico desconectado. El Bloque 52 forma parte del corredor exploratorio conocido como Golden Lane, dentro de la cuenca Guyana-Surinam. Allí convergen una roca madre cretácica madura —la Formación Canje—, areniscas turbidíticas del Cretácico Superior con buena calidad de reservorio, sellos marinos y trampas estratigráficas y estructurales.

Ese sistema es el que explicó el éxito de los descubrimientos de Guyana, encabezados por el Bloque Stabroek. La confirmación de sus elementos hacia el este, en Surinam, redujo el riesgo exploratorio y abrió una nueva provincia de aguas profundas con el mismo play de escala regional.


El Bloque 52 de Petronas consolida el play turbidítico cretácico que conecta los grandes descubrimientos de Guyana con la nueva frontera offshore de Surinam.
El Bloque 52 de Petronas consolida el play turbidítico cretácico que conecta los grandes descubrimientos de Guyana con la nueva frontera offshore de Surinam.


De frontera exploratoria a desarrollo

El gas de Sloanea-1 ya fue declarado comercial y Petronas apunta a tomar la decisión final de inversión antes de fin de 2026. El concepto contempla pozos de desarrollo, infraestructura submarina y una unidad flotante de GNL; el primer gas se proyecta para 2030.

En paralelo, el Bloque 58 avanza hacia la primera producción offshore del país: GranMorgu, liderado por TotalEnergies, prevé iniciar en 2028 con una FPSO de 220.000 barriles diarios y una inversión estimada en US$ 10.500 millones. Staatsolie, además, mantiene abierta una oferta de licencias sobre más de 70.000 km² offshore.

Para Surinam, el desafío ya no es sólo encontrar hidrocarburos. Será transformar esa base de recursos en proyectos competitivos, infraestructura, proveedores locales e instituciones capaces de administrar un salto de escala que puede redefinir su economía.