Phoenix Global Resources presentó ante el Gobierno de Río Negro la declaración de comercialidad de las áreas Confluencia Norte y Confluencia Sur, ubicadas en la porción rionegrina de Vaca Muerta, también conocida como la “lengua rionegrina” de la formación.

La presentación marca el cierre exitoso de la etapa exploratoria y abre el proceso formal para solicitar la concesión de explotación. Durante esa fase, la compañía perforó dos pads con siete pozos horizontales y adquirió 228 km² de sísmica 3D, información que ahora será evaluada técnicamente por la provincia.

El siguiente paso será el análisis de la documentación por parte de la autoridad provincial, con el objetivo de avanzar en la unificación de ambas áreas y habilitar el pasaje hacia una etapa de desarrollo más intensiva.

Qué implica la declaración de comercialidad

La declaración de comercialidad es un hito regulatorio clave dentro del desarrollo hidrocarburífero en Argentina. Se presenta cuando una operadora considera que un descubrimiento es técnica y económicamente viable luego de la etapa exploratoria.

Este paso no implica producción inmediata ni el otorgamiento automático de una concesión, pero sí inicia el proceso administrativo para acceder a una concesión de explotación, que permite planificar inversiones de mayor escala, perforar más pozos y construir la infraestructura necesaria para el desarrollo pleno del yacimiento.

En el caso de Confluencia Norte y Sur, el avance resulta especialmente relevante porque consolida la presencia de Vaca Muerta más allá del núcleo neuquino y refuerza el potencial de Río Negro dentro del mapa no convencional argentino.


La declaración de comercialidad de Confluencia Norte y Sur resume el pasaje de la exploración al desarrollo, con resultados iniciales alentadores y un perfil geológico distinto dentro de Vaca Muerta.
La declaración de comercialidad de Confluencia Norte y Sur resume el pasaje de la exploración al desarrollo, con resultados iniciales alentadores y un perfil geológico distinto dentro de Vaca Muerta.

Una Vaca Muerta más delgada, pero productiva

Los reservorios de Confluencia Norte y Sur corresponden a la Formación Vaca Muerta en su extensión hacia el norte de Río Negro. A diferencia de las zonas más desarrolladas de la Cuenca Neuquina, como Loma Campana o Fortín de Piedra, donde la formación puede superar los 300 metros de espesor, en esta zona la sección productiva se reduce a unos 40 o 50 metros.

Pese a ese menor espesor, Phoenix logró confirmar la presencia de un reservorio no convencional productivo. La compañía debió adaptar su estrategia técnica a las características particulares de la roca, que presenta mayor contenido carbonático y, por lo tanto, una mayor rigidez frente a otras áreas operadas por la empresa, como Mata Mora.

Adaptaciones técnicas

Para maximizar los resultados, Phoenix aplicó geonavegación de alta precisión, perfiles especiales, análisis de laboratorio de roca y sísmica 3D detallada. También ajustó el diseño de fractura para estimular de manera más eficiente una roca más rígida y carbonática.

Los pozos perforados cuentan con laterales horizontales de aproximadamente 3.000 metros. Aunque la presión del reservorio es alrededor de un 10% menor que en Mata Mora, los resultados iniciales fueron positivos: buena productividad, rápida limpieza, alto corte de petróleo desde los primeros días y prácticamente nula producción de agua.

Petróleo más pesado y valor para el mercado

Otro rasgo distintivo de Confluencia Norte y Sur es la calidad del fluido. El petróleo obtenido se ubica entre 25° y 28° API, más pesado que el crudo típico de Mata Mora, que ronda los 36° API.

Esta característica puede representar una ventaja comercial para el blending de crudos argentinos, especialmente en un contexto de crecimiento de la producción liviana de shale oil. Un mayor abanico de calidades permite mejorar mezclas, reducir descuentos y ampliar alternativas de comercialización en el mercado externo.

Un nuevo frente para Río Negro

Phoenix, parte del grupo Mercuria, es actualmente el principal productor de petróleo de Río Negro. La compañía adquirió Confluencia Norte y Sur en 2023 y ya había mostrado resultados alentadores en la zona: un pozo en Confluencia Sur superó los 3.100 barriles diarios y otro alcanzó los 2.700 barriles diarios. Con solo siete pozos en producción, el bloque aportaba cerca de 9.000 barriles diarios en etapas tempranas.

La empresa también opera Mata Mora Norte y Sur, en Neuquén, y busca escalar su producción total en Vaca Muerta hacia los 70.000 barriles diarios en el mediano plazo, respaldada por un inventario de cientos de pozos por perforar.


La producción de petróleo en Río Negro recuperó impulso con el aporte shale de Phoenix en Confluencia Norte y Sur, áreas que ahora avanzan hacia la etapa de explotación.
La producción de petróleo en Río Negro recuperó impulso con el aporte shale de Phoenix en Confluencia Norte y Sur, áreas que ahora avanzan hacia la etapa de explotación.

Para Río Negro, el avance de Confluencia Norte y Sur representa una señal concreta de diversificación energética. La declaración de comercialidad abre la puerta a nuevas inversiones, empleo local, mayor actividad de proveedores y un rol creciente de la provincia en el desarrollo no convencional argentino.

Desde la Secretaría de Hidrocarburos provincial, Mariela Moya destacó que este paso confirma el potencial de Río Negro para ampliar su desarrollo energético con planificación y foco en el beneficio territorial.