El Gobierno nacional dio otro paso en su plan de venta de activos energéticos y habilitó la privatización de las centrales térmicas Manuel Belgrano y José de San Martín. La medida quedó formalizada a través del Decreto 1107/2026 y autoriza la transferencia al sector privado de las acciones que hoy controla ENARSA.
Qué participaciones estatales se pondrán en venta
En la central Manuel Belgrano, ENARSA tiene el 65,01% del capital accionario. En José de San Martín, la participación estatal llega al 68,83%. Con esta decisión, el Ejecutivo busca cambiar la composición accionaria de ambas usinas y reducir la presencia del Estado en su operación.
El decreto también abre la puerta para sumar más adelante a la central termoeléctrica Guillermo Brown, aunque en ese caso antes deberá cerrarse el trámite administrativo vinculado con la finalización de su fideicomiso.
Cómo será el proceso de privatización
La venta se hará mediante una licitación, en coordinación con la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, dentro del marco fijado por la Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos.
La próxima etapa será la preparación de ese proceso licitatorio, donde se definirán las condiciones de la operación, los requisitos para los interesados y el mecanismo para transferir las acciones que hoy están en manos de ENARSA.
Cuál es el objetivo oficial
Según los fundamentos de la medida, el Gobierno apunta a un esquema con menor participación estatal en determinadas actividades energéticas y mayor protagonismo de operadores privados. La administración sostiene que el sector privado puede aportar inversión, capacidad de gestión y experiencia operativa.
La decisión se inscribe en la estrategia oficial de transformación de empresas y activos públicos impulsada desde la sanción de la Ley Bases. En ese marco, la privatización de Belgrano y San Martín suma un nuevo capítulo a la reconfiguración del rol del Estado en el mercado energético.









