La respuesta empresarial frente a los proyectos petroleros en Malvinas se amplió. A las declaraciones de SLB, Halliburton y Baker Hughes se sumaron Tenaris, DLS Archer y la Cámara de Servicios Petroleros (CASEPE), que representa a 33 compañías.

Los pronunciamientos abarcan servicios petroleros, provisión de tubos y compromisos sectoriales de no participar en licitaciones. No anuncian cancelaciones de contratos existentes con Sea Lion, sino ausencia de vínculos y definiciones sobre futuras contrataciones.

Tenaris y DLS amplían la respuesta

Tenaris, del Grupo Techint, descartó suministrar caños para el desarrollo offshore. Andrea Previtali, presidente de la empresa, afirmó que no ha provisto productos ni servicios para proyectos de producción de petróleo y gas en Malvinas durante sus más de 70 años de operación en Argentina. También aseguró que no mantiene relaciones comerciales con los proyectos alcanzados por las medidas argentinas.

DLS Archer comunicó que no participa en Sea Lion ni en actividades de exploración o producción alrededor de las islas.

Previamente, SLB y Baker Hughes habían informado que no participan ni tienen previsto intervenir en licitaciones hidrocarburíferas en Malvinas. Halliburton aclaró que no integra Sea Lion ni realiza actividades relacionadas de exploración o producción en la zona.

CASEPE lleva la definición al sector

La novedad de mayor alcance colectivo llegó con CASEPE, antes CEOPE. La cámara informó que sus asociadas no participan ni participarán en licitaciones para prestar servicios a proyectos hidrocarburíferos en las islas y sus espacios marítimos circundantes.

Sus 33 empresas pertenecen a los segmentos de perforación, servicios especiales y auxiliares. La cifra corresponde a su membresía y puede superponerse con las firmas que emitieron declaraciones individuales. 

También se expresó el G6, integrado por Adeba, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, CAC, Camarco, Sociedad Rural y UIA. Respaldó el reclamo de soberanía y la protección de los recursos naturales mediante un apoyo institucional, sin anunciar retiros comerciales. 

Sea Lion sostiene su plan, pero las acciones cayeron

Navitas y Rockhopper buscaron tranquilizar a sus inversores. Tras la cadena nacional, afirmaron que no esperaban un “efecto material” sobre el desarrollo de Sea Lion, incluido su cronograma, y defendieron la validez de sus licencias y el respaldo británico. 

El viernes 4 de septiembre, primera rueda posterior al discurso, Rockhopper llegó a caer un 12% y Navitas un 6% durante la jornada. Rockhopper cerró en Londres con una pérdida del 6,4%.

Evolución de las acciones de Navitas y Rockhopper antes y después de la cadena nacional. Trazado aproximado basado en las cotizaciones relevadas.
Evolución de las acciones de Navitas y Rockhopper antes y después de la cadena nacional. Trazado aproximado basado en las cotizaciones relevadas.

Las bajas precedieron a los principales comunicados de los proveedores y reflejan la reacción inicial a los anuncios argentinos. No demuestran una paralización, pero sí una preocupación que alcanzó la valoración bursátil.

Para Navitas y Rockhopper, sostener el cronograma será más difícil si la negativa de los proveedores se extiende: cada alternativa que se cierre puede traducirse en mayores costos, demoras y más dudas entre sus inversores.