El Gobierno de Mendoza autorizó la cesión del 100% de la participación de YPF en las concesiones de explotación Cerro Fortunoso y Valle del Río Grande a favor de Venoil S.A., una operadora independiente con presencia en campos maduros de la provincia.
La decisión fue tomada por la Dirección de Hidrocarburos, dependiente del Ministerio de Energía y Ambiente, y forma parte del proceso de reconfiguración de activos convencionales que atraviesa la industria petrolera argentina. Según la información oficial, la autorización tiene una vigencia de cuatro meses para formalizar la escritura correspondiente.
El Plan Andes y el foco de YPF
La operación se enmarca en el Plan Andes, la estrategia de YPF para desprenderse de áreas convencionales maduras y concentrar capital, equipos y gestión en activos no convencionales, principalmente en Vaca Muerta.
Este movimiento no implica el abandono de la producción convencional, sino un cambio de operadores. La lógica detrás del proceso es que campos con décadas de historia productiva pueden sostener o mejorar su desempeño bajo compañías especializadas en activos maduros, con estructuras más enfocadas en eficiencia operativa, mantenimiento, workovers y optimización de sistemas de extracción.
En ese marco, Venoil aparece como un actor alineado con esta etapa del negocio. La empresa ya opera otras áreas en Mendoza, entre ellas El Manzano Oeste, y viene incorporando activos convencionales transferidos por compañías de mayor escala.
Dos áreas maduras, pero todavía relevantes
Cerro Fortunoso y Valle del Río Grande son yacimientos convencionales ubicados en el sur mendocino, en la zona de Malargüe. Se trata de campos con varias décadas de producción bajo operación de YPF y con una dinámica típica de activos maduros: declino natural progresivo, necesidad de inversiones de mantenimiento y oportunidades de recuperación incremental.
Datos del IAPG correspondientes a mayo-junio de 2025 ubicaban la producción de Cerro Fortunoso en torno a 346-356 m³ diarios de petróleo, mientras que Valle del Río Grande aportaba aproximadamente 313-321 m³ diarios. En conjunto, ambos yacimientos rondaban los 665-670 m³ diarios de crudo, equivalentes a unos 4.200 barriles por día.
Aunque son volúmenes modestos frente a los desarrollos shale, siguen siendo relevantes para la producción convencional mendocina, la generación de regalías, el empleo regional y la continuidad de proveedores vinculados a la actividad petrolera en el sur provincial.
Control ambiental y pasivos previos
Uno de los puntos centrales de la autorización es que Mendoza mantiene la fiscalización ambiental sobre las áreas transferidas. Además, la Provincia estableció responsabilidad solidaria entre YPF y Venoil por pasivos ambientales previos y por el abandono de pozos.
Esto significa que la transferencia operativa no libera automáticamente a la empresa saliente de sus obligaciones sobre eventuales pasivos anteriores. La prórroga por diez años de las concesiones será evaluada una vez concretada la cesión, según informó el Gobierno provincial.
Una apuesta por sostener la actividad convencional
Para Mendoza, el objetivo es evitar que los campos maduros entren en una fase de declino acelerado o abandono prematuro. La estrategia provincial apunta a sostener producción, regalías e infraestructura existente, pero bajo operadores con foco específico en este tipo de yacimientos.
La ministra Jimena Latorre planteó la cesión como parte de una reconfiguración del mapa de operadores y una oportunidad para mejorar eficiencia y producción. En la misma línea, el director de Hidrocarburos, Lucas Erio, destacó la importancia de mantener activa la producción convencional con reglas claras y operadores especializados.
La clave estará ahora en la ejecución: si Venoil logra aplicar capital, tecnología y gestión sobre reservorios maduros, Cerro Fortunoso y Valle del Río Grande todavía pueden extender su vida útil y aportar valor al sur mendocino. No son activos de frontera ni proyectos de alto impacto como Vaca Muerta, pero siguen siendo parte de la infraestructura productiva real que sostiene la matriz hidrocarburífera provincial.









