San Matías Pipeline cerró un financiamiento por USD 900 millones para construir el gasoducto que llevará gas de Vaca Muerta hasta la costa de Río Negro y abastecerá al proyecto exportador de GNL de Southern Energy en el Golfo San Matías.
La operación cubre cerca del 70% de una inversión total de USD 1.300 millones y representa un paso relevante para transformar el proyecto de exportación en infraestructura física. El saldo será aportado como capital por los accionistas del consorcio.
Un Project Finance respaldado por contratos de largo plazo
El préstamo fue estructurado bajo modalidad Project Finance, un esquema en el que el repago depende principalmente de los flujos futuros generados por el propio activo.
Participan Citi, J.P. Morgan, Santander e Itaú, junto con BBVA, Bladex, Barclays, ICBC y Bank of China. El crédito tendrá un plazo de siete años, con tres años de gracia.
San Matías Pipeline está integrado por PAE (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar LNG (10%).
La estructura financiera se apoya además en contratos de transporte de largo plazo, una pieza central para reducir el riesgo comercial de una infraestructura que necesita asegurar grandes volúmenes de gas durante varios años.
Un gasoducto de 27 millones de m³ diarios
El proyecto contempla la construcción de un ducto de 472 kilómetros y 36 pulgadas de diámetro, con capacidad para transportar hasta 27 millones de metros cúbicos diarios de gas natural. El trazado partirá desde Tratayén, Neuquén, uno de los principales nodos de evacuación de Vaca Muerta, y llegará hasta la costa rionegrina para conectarse directamente con el sistema de exportación de GNL.

La construcción está prevista para comenzar durante este tramo de 2026, con finalización proyectada hacia mediados de 2028. El tendido será ejecutado por el consorcio SICIM–Víctor Contreras, mientras que OPS tendrá a su cargo la planta compresora de Allen.
De Vaca Muerta directamente al mercado de GNL
El San Matías Pipeline es una de las piezas necesarias para abastecer a Southern Energy, el proyecto que instalará frente a Río Negro los buques de licuefacción Hilli Episeyo y Esperanza.
Southern Energy proyecta inversiones superiores a USD 15.000 millones durante 20 años y exportaciones acumuladas cercanas a USD 20.000 millones entre 2027 y 2035.
El gasoducto fue incorporado al RIGI en junio de 2026 y cuenta además con estudios de impacto ambiental aprobados en Neuquén y Río Negro.
El salto de infraestructura que necesita el gas de Vaca Muerta
Vaca Muerta puede aumentar considerablemente su producción de gas, pero para transformar ese recurso en exportaciones sostenidas necesita algo más que capacidad en el subsuelo: gasoductos, compresión, instalaciones costeras, licuefacción y contratos capaces de sostener inversiones durante décadas.
Por eso, el cierre financiero de San Matías Pipeline tiene una dimensión mayor que el préstamo en sí mismo. Empieza a consolidar una nueva salida estructural para el gas argentino, independiente de la demanda doméstica y conectada directamente con el mercado internacional de GNL.
Si el cronograma se cumple, hacia 2028 Vaca Muerta contará con un nuevo corredor dedicado específicamente a convertir producción de gas en exportaciones desde el Atlántico.









