Santa Cruz formalizó el contrato con Alianza Petrolera Argentina para explorar Sur Río Deseado Este. El programa contempla tres pozos exploratorios, distribuidos en dos períodos, y apunta a evaluar una alternativa tecnológica para desarrollar petróleo pesado en la provincia. La perforación está prevista para el primer semestre de 2027, según informó el Ministerio de Energía y Minería provincial.

La iniciativa reúne a la operadora argentina y a SurCana Energy, de Canadá, que aporta experiencia en perforaciones horizontales con ramas multilaterales. El objetivo planteado por la empresa es adaptar esa experiencia a reservorios de la Cuenca del Golfo San Jorge y transferir conocimientos a los equipos locales.

Un programa de exploración en dos etapas

La propuesta económica presentada durante la licitación superó los USD 10.000.000, con el compromiso de perforar dos pozos en el primer período y un tercero en el segundo. Ese monto corresponde al programa ofertado; la información publicada no detalla el costo individual de cada perforación.

La firma del contrato da continuidad a la adjudicación del permiso de exploración. El próximo paso operativo será adaptar un equipo de perforación local y preparar al personal para ejecutar la campaña. La comunicación oficial proyecta más de 90 empleos directos e indirectos una vez que el equipo entre en funcionamiento, además de participación de proveedores santacruceños.

Alianza Petrolera Argentina prevé invertir más de USD 10 millones en tres pozos exploratorios en Santa Cruz. La campaña evaluará el potencial del petróleo pesado mediante perforación multilateral.
Alianza Petrolera Argentina prevé invertir más de USD 10 millones en tres pozos exploratorios en Santa Cruz. La campaña evaluará el potencial del petróleo pesado mediante perforación multilateral.


Más contacto entre el pozo y el reservorio

La perforación multilateral permite construir varias ramas conectadas a un mismo pozo principal. Esas ramificaciones pueden recorrer distintos sectores de una formación y ampliar el contacto con la roca que contiene el petróleo. En determinadas condiciones, esa arquitectura permite acceder a más reservorio desde una misma salida a superficie y reducir la necesidad de perforar pozos independientes.

Los reservorios de petróleo pesado están entre las aplicaciones habituales de esta tecnología a escala internacional. Sin embargo, el diseño debe ajustarse a las características del subsuelo: la geometría de las ramas, la estabilidad de las conexiones y las posibilidades de intervenir posteriormente el pozo influyen sobre sus costos y desempeño.

Para Sur Río Deseado Este, la apuesta técnica consiste en comprobar si ese mayor contacto permite obtener una productividad que justifique el desarrollo. La experiencia canadiense aporta un punto de partida, pero su adaptación requerirá resultados locales.

La prueba decisiva estará en los pozos

El anuncio no presenta resultados de producción ni estimaciones verificadas de recuperación o costos por barril para esta campaña. Por eso, la lectura técnica es que los tres pozos deberán aportar evidencia tanto sobre el recurso como sobre la respuesta del diseño elegido.

Si los ensayos resultan favorables, la experiencia podría orientar nuevas aplicaciones en otros reservorios de la provincia, una posibilidad que la empresa ya identificó al presentar el proyecto. La oportunidad para Santa Cruz es convertir la exploración y el aprendizaje operativo en una alternativa de desarrollo para su petróleo pesado.